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Hay una edad en la que algunos deportes empiezan a hablar de despedidas. En el rugby ocurre lo contrario. A partir de los 35 se abre una nueva etapa para seguir disfrutando del juego, con la experiencia de quien ya conoce bien el campo y las ganas intactas de volver a pisarlo, o de descubrirlo por primera vez. Hay menos obsesión por el marcador y más hambre de encuentro. Ese rugby, el de las madres, las veteranas y las jugadoras que han decidido que todavía queda césped, carreras y muchos terceros tiempos por delante volverá a tomar Arrasate este fin de semana con la segunda edición del Amarians.
La apuesta nació en 2025. Lo que entonces fue "un torneo humilde", organizado en casa por ART Amak Pirolitak, ha encontrado continuidad un año después. Y lo hace con más equipos, más jugadoras y una ambición que va mucho más allá de promover una jornada de rugby entre amigas. Porque el Amarians no quiere ser solamente un campeonato amistoso. Quiere enseñar al valle qué significa el rugby +35.
De Donostia, Valladolid, Alcorcón, Asturias y Sevilla
El sábado, el campo de Mojategi será el punto de encuentro. Allí se reunirán cerca de 200 jugadoras, que militan en distintos equipos. Estarán Blasfemmes de Donostia, del Bera Bera; Vacceas de Valladolid; Tigresas de Alcorcón (Madrid); Asturconas, combinando jugadoras de Asturias, y Lacartijas de Sevilla. A ellas se sumará el equipo anfitrión, ART Amak Pirolitak, dispuesto a defender su casa después de haber sido precisamente el motor de esta aventura.
La diversidad geográfica explica por sí sola una parte de lo que representa el torneo. Un fin de semana unidas por una misma pelota ovalada.
El viernes la presentación de los equipos
El torneo comenzará a rodar incluso antes de que Mojategi reciba el primer silbato. Mañana viernes, ART aprovechará la presencia de los equipos invitados para incorporar el Amarians a uno de los momentos señalados del calendario del club: la presentación oficial de la temporada de Arrasate Rugby Taldea. A partir de las 18.30 horas, Seber Altube será escenario de la puesta de largo, con fotografía incluida, de todas las categorías que forman la familia blanquimorada en la nueva temporada.
El sábado llegará la hora de jugar. Tras la bienvenida, a las 10.30 la pelota empezará a volar hasta las 13.00 horas. Entonces se cerrará la actividad en el campo, pero no 'el partido' más importante del encuentro. Porque en el rugby existe un añadido que no aparece en ningún marcador: el tercer tiempo.
Un poteo servirá de antesala para la comida y tras una animada tarde, a las 20.00 horas se procederá a la entrega de premios.