El Ayuntamiento de Arrasate ha iniciado los trabajos para transformar la calle Zarugalde en un entorno más amable, sostenible y seguro, pensado para quienes se desplazan a pie, mediante una intervención que tiene como objetivo principal peatonalizar la vía, reducir el protagonismo del tráfico rodado y favorecer la convivencia. Para ello, se reorganizará el uso de la calle para ganar espacio peatonal, incorporar un carril bici y limitar el acceso de vehículos exclusivamente a los garajes.
La actuación, enmarcada en el Plan de Movilidad Sostenible, se desarrolla mediante urbanismo táctico, una metodología basada en intervenciones temporales en el espacio público que permiten testar nuevos diseños a través de elementos como pintura y mobiliario urbano, sin recurrir a obras estructurales de gran envergadura.
Los primeros trabajos han comenzado este martes con la retirada de los pivotes existentes en la vía, mientras que a partir de este miércoles arrancarán las labores de pintura que definirán la nueva configuración del espacio. La duración de esta fase dependerá de las condiciones meteorológicas, ya que es necesario que no llueva.
Señal instalada por los vecinos para advertir del riesgo de atropellos con alta velocidad.
Demanda ciudadana
La iniciativa responde a una demanda reiterada en los últimos años por parte de las y los vecinos de Zarugalde, que en los últimos años han trasladado su preocupación por los problemas de seguridad derivados de la velocidad excesiva de algunos vehículos que atraviesan la calle. Estas quejas han puesto de relieve la necesidad de adaptar el espacio urbano para proteger a quienes se desplazan a pie, especialmente personas mayores y menores, así como para generar un entorno más tranquilo y habitable.
El proyecto contempla una reconfiguración integral de la calle con el firme propósito de peatonalizar la calle. Entre las principales medidas destaca la ampliación del espacio en la acera norte, facilitando un tránsito más cómodo y accesible. Asimismo, se habilitará un bidegorri bidireccional, compartido con vehículos en un sentido y en el otro exclusivo para bicicletas.
Plano que dibuja la nueva ordenación de la calle Zarugalde.
Nuevo paso de peatones y mobiliario
En materia de seguridad y accesibilidad, se instalará un nuevo paso de peatones y se eliminarán los bolardos actuales, mientras que el tráfico quedará restringido a los vehículos que accedan a los garajes. Estos deberán circular a baja velocidad mediante distintas medidas de calmado del tráfico. Además, el proyecto incorpora la instalación de jardineras y bancos, creando espacios más agradables que inviten al descanso y a la convivencia.
A pesar de la limitación del tráfico general, el Consistorio garantizará "en todo momento el paso a los garajes, así como la circulación de vehículos de emergencia", insisten fuentes municipales.
Código visual
Para facilitar la comprensión de los cambios por parte de la ciudadanía, se implantará un código visual en el pavimento. Este sistema utilizará círculos para señalar puntos de encuentro y relación, triángulos para delimitar las entradas y salidas de los garajes, y líneas para indicar las zonas destinadas al movimiento a pie, donde se podrá circular libremente.
La actuación se concibe como un primer paso dentro de un proceso más amplio. Una vez ejecutada, el Ayuntamiento desarrollará una fase de seguimiento y evaluación en colaboración con los residentes, con el fin de analizar el funcionamiento del nuevo modelo. Como medida complementaria, las plazas de aparcamiento para residentes que se eliminan en Zarugalde han sido reubicadas en la calle Otalora.