“Tenemos que disfrutarlo, porque va a marcar una época”. Así se expresa el entrenador del protagonista de esta historia. Sin embargo, si preguntan en Francia, casi nadie sabría decir quién era Yassir Zabiri pese a que jugó en el Stade Rennes de la Ligue 1 la segunda mitad de la pasada temporada. El delantero marroquí recaló en el club galo en el mercado de invierno a cambio de 10 millones de euros. El fichaje fue fiasco. La destitución del técnico que había apostado por él fue una condena al banquillo. Zabiri disputó seis partidos con la irrisoria participación total de 42 minutos. El jugador de Marrakech parecía haberse estancado en una proyección que le situaba como futura referencia ofensiva de la selección de Marruecos.
Antes de mudarse al país francés, Zabiri militó en el Famalicão portugués, el club que pescó al joven en su país de origen para la temporada 2024-25. En la Primeira Liga no se puede decir precisamente que triunfó. En su primera campaña después de abandonar el Union Touarga por 4 millones apenas gozó de protagonismo. Solo jugó seis encuentros y anotó tres tantos. Ya en la campaña 2025-26, sus registros tampoco fueron para lanzar cohetes: cuatro dianas en catorce partidos. Entonces... ¿qué hizo que el Rennes deseara a Zabiri? Su concurso en el Mundial sub’20.
Los goles de Zabiri han dado diez de los once puntos que posee el Racing.
Clave en el primer título de la historia para Marruecos
Cuando estaba en las filas del Famalicão, el club portugués se negó a ceder al jugador para concursar con el combinado marroquí sub’20. Se acogió al hecho de que no estaba obligado a prestar al futbolista. Cuentan que entonces Zabiri se presentó ante su entrenador en compañía del capitán. El técnico le advirtió de que podría perder importancia en el equipo. Yassir prometió que regresaría como campeón y máximo goleador del torneo. Y Zabiri cumplió. Firmó cinco goles, lo que le situó en lo más alto de la tabla de artilleros junto a otros tres jugadores. Fue el autor de los dos tantos de su selección en la final disputada contra Argentina (0-2), lo que supuso conquistar el primer título de la historia de Marruecos. Además, se adjudicó el Balón de Plata. Luego debutó con la absoluta, con la que lleva dos internacionalidades.
En el Rennes todo aquello parecía un espejismo. Zabiri fue sentenciado al ostracismo. La dimensión del fracaso se confirmó este pasado verano, cuando el club francés buscó una cesión que pudiera revalorizar la frustrada inversión. En el horizonte de Zabiri apareció el Racing de Santander. El recién ascendido a LaLiga ya había anunciado anteriormente el fichaje de Asier Villalibre, que había estado cedido por el Alavés el curso anterior y que fue uno de los grandes artífices de la promoción del club cántabro. Pero decidió reforzar la delantera con una apuesta por la juventud. La dirección deportiva se fijó en Zabiri. Para cualquier aficionado que solo se detuviese en las cifras de este delantero procedente de Marrakech de 21 años, la incorporación podía parecer poco o nada ilusionante; o cuanto menos, una apuesta arriesgada.
Zabiri se abraza con José Alberto López, uno de sus valedores como técnico del Racing de Santander.
76 años después, un marroquí lidera la parcela ofensiva tras el ascenso
El Racing propició así una curiosa anécdota. En 1950, cuando el club regresó a Primera División, apostó por un delantero marroquí llamado Mohamed Ben Mahjoud. El atacante llegó procedente de Francia, concretamente del Olympique de Marsella. En su primera campaña firmó diez goles en dieciocho compromisos. El primero llegó en su debut, frente al Barcelona. También marcó el tanto de la victoria contra el Real Madrid en Chamartín. A lo largo de tres campañas consiguió un total de 29 dianas. Ahora, 76 años después y coincidiendo con el retorno del Racing a la máxima categoría, el club ha vuelto a encomendar la misión del gol a un delantero marroquí procedente del fútbol francés.
En su presentación, Zabiri fue relativamente ambicioso. “Me he puesto como objetivo los diez goles, mínimo diez goles, y a partir de ahí hablaremos…”, proclamó. Durante su breve estancia en el profesionalismo, el apodado León marroquí jamás ha alcanzado tal registro.
Sin embargo, en solo diez jornadas ha logrado ocho goles, por lo que su desafío parece más que factible. Zabiri ha protagonizado un giro radical en su carrera. “Su definición, el movimiento sin balón, el timing y el entendimiento con los jugadores que juegan detrás de él son aspectos excelentes”, presume José Alberto López, técnico del Racing, que ha encontrado en el africano un argumento de peso para que el equipo permanezca en la élite.
Un promedio de gol cercano a Mbappé
Se puede hablar de Zabiri como la gran revelación de la temporada. Es un sujeto inesperado, salvo para la dirección deportiva del Racing, que a buen seguro difícilmente podría imaginar este nivel de producción. De momento, es el tercer máximo goleador de LaLiga, solo por detrás de Raphinha (12) y de Kylian Mbappé (11). Pero si no se tienen en cuenta los tantos anotados de penalti, los jugadores de Barcelona y Real Madrid únicamente llevan un gol más que Zabiri. Por ejemplo, el marroquí marca cada 82 minutos en liga y Mbappé, que es el último Pichichi, lo hace cada 81, en este caso incluso teniendo en cuenta las penas máximas anotadas.
Pero Zabiri no llegó, vio y venció. Tuvo que convencer. Comenzó las dos primeras jornadas en el banquillo, en beneficio de Villalibre. A la tercera ocasión, José Alberto le concedió la titularidad. Aquel día el chico correspondió con un hat-trick; tres goles producidos en los primeros 36 minutos del partido. Desde entonces es la máxima referencia de la línea ofensiva cántabra. Ha marcado al Alavés, por partida doble, el Barcelona, el Valencia y el Espanyol. Cualquier gol es saludable; los suyos son auténticos tesoros. Cada vez que marca, el Racing suma.
Sus goles se han traducido en diez de los once puntos del Racing
Los goles de Zabiri se traducen en puntos. Los ocho tantos que ha materializado, siete de los cuales han llegado en El Sardinero, han significado diez de los once puntos que atesora el Racing en su casillero, y que sirven al club para respirar en la decimotercera posición de la clasificación, a tres puntos de las plazas de descenso y seis de competición europea.
“Mi referente siempre ha sido Messi y me gusta mucho el juego del Luis Suárez de hace unos años”, descubrió el delantero el día de su presentación en los Campos de Sport. Tiempo atrás mostró su predilección por el club en el que vería colmados sus sueños: “Mi objetivo es jugar en el Barça. Desde que era pequeño me gustaba mucho”. Por de pronto milita en el Racing y al término de la presente campaña deberá regresar al Rennes. Pero cantos de sirena parece que surgirán. Su valor de mercado se ha duplicado desde su llegada a la entidad cántabra. Zabiri está cifrado en 20 millones, según el portal especializado Transfermarkt.
Actualmente Zabiri está encuadrado en un grupo de futbolistas que resulta impactante. El marroquí aparece junto a Gárate, Morena, Krankl, Caszely, Mágico González, Cruyff, Romário, Ronaldo, Vieri, Ilie, Van Nistelrooy, Ibrahimovic, Aubameyang, Lewandowski y Bellingham como jugadores que lograron al menos ocho goles en sus primeros diez partidos en la liga española. No se sabe si marcará una época; aunque lo cierto es que el Racing y sus aficionados están disfrutando de sus goles, de un rendimiento estratosférico. De la irrelevancia ha pasado a ser la revelación de LaLiga.