La Consejera Amaia Barredo ha querido poner el foco en la singularidad de Rioja Alavesa como elemento clave de diferenciación: un territorio con identidad propia, patrimonio vitícola, viñedos de calidad y una fuerte vinculación con la gastronomía y la cultura vasca. Esta identidad diferenciada es la base para avanzar hacia un posicionamiento segmentado, orientado a mercados y consumidores que valoran el origen, la calidad y la autenticidad.
En este sentido, la consejera subraya que los retos que tiene hoy Rioja Alavesa no se pueden afrontar desde la fragmentación. "Necesitamos más unidad, confianza y una estrategia compartida que nos permita diferenciar nuestros vinos desde la calidad, el territorio y las personas". Además, señala Barredo que la competitividad del sector pasa por "organizar el valor, construir un relato de identidad propia y proyectarlo con coherencia en los mercados".