El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha presentado su nuevo Plan de Movilidad Sostenible y Espacio Público 2026-2030, un ambicioso proyecto municipal dado a conocer por la alcaldesa Maider Etxebarria y la concejala de Espacio Público y Barrios, Miren Fernández de Landa, con el propósito central de recuperar espacio urbano para los peatones, las bicicletas y el transporte colectivo ante el reciente repunte detectado en el uso del automóvil particular.
Esta hoja de ruta institucional, que movilizará un presupuesto global de 95,8 millones de euros durante los próximos cinco años en la capital alavesa, contempla actuaciones de calado como la fijación del límite general de velocidad a 30 km/h, la extensión de la OTA a los barrios que rodean el centro y una profunda reestructuración de las líneas de autobuses urbanos. El documento arranca formalmente su andadura administrativa tras su exposición inicial en el Elkargune de Movilidad y atravesará diversas fases reglamentarias antes de su aprobación definitiva e implantación paulatina.
Inversión millonaria para revertir el repunte del tráfico
El nuevo proyecto municipal otorga continuidad a la estrategia de movilidad sostenible iniciada en la ciudad en el año 2007 a raíz de la firma del pacto ciudadano. Los análisis del consistorio revelan que, pese a los avances logrados durante casi dos décadas, los desplazamientos a pie y en bicicleta han sufrido un estancamiento en los últimos años, al tiempo que el vehículo privado ha vuelto a ganar presencia en determinados trayectos urbanos. Para revertir esta tendencia, el equipo de gobierno ha articulado un programa estructurado en 77 medidas específicas repartidas en 11 ámbitos de actuación.
El plan busca dar respuesta directa a cuatro grandes desafíos: la movilidad hacia las zonas industriales, la evolución y flexibilización de las supermanzanas, la garantía de la accesibilidad universal y la descarbonización de la flota de transporte público. Desde el equipo de gobierno se aclara, no obstante, que la aplicación de estas herramientas no tendrá un efecto inmediato ni supondrá soluciones mágicas, sino que requerirá margen de maniobra y un despliegue progresivo.
Nuevos límites de velocidad y extensión del aparcamiento de pago
Entre las medidas más visibles en la red viaria destaca una reorganización de la velocidad de circulación en todo el término municipal. Con carácter general, la velocidad máxima del tráfico en el entramado urbano se reducirá a 30 km/h. En los ejes principales y estratégicos para la fluidez y el paso de los autobuses, el límite descenderá desde los 50 km/h actuales hasta los 40 km/h. Por su parte, en las vías de los polígonos industriales se mantendrá la velocidad máxima fijada en 50 km/h.
De forma paralela al calmado del tráfico, el Ayuntamiento ampliará la regulación del estacionamiento en superficie mediante el despliegue de la OTA en los barrios que circundan el centro urbano. Esta medida abarcará a las zonas del interior de la antigua ronda que aún no disponen de aparcamiento regulado, mencionándose áreas como Ariznabarra, Aranbizkarra, Zaramaga, El Pilar, Txagorritxu y Gazalbide. Previamente a su aplicación, los servicios municipales analizarán los efectos de borde en las áreas colindantes y estudiarán la ubicación de aparcamientos disuasorios en la periferia bien conectados con la red de transporte público.
Reorganización del transporte público y conexiones ferroviarias
El plan presta especial atención a los desplazamientos vinculados al ámbito laboral y a la reordenación de la compañía municipal de autobuses Tuvisa. En materia de movilidad empresarial, se ha diseñado una estrategia orientada a optimizar los desplazamientos cotidianos de las cerca de 40.000 personas que acuden a diario a los centros de trabajo situados en los polígonos.
En cuanto a la red urbana de autobuses, se abordará una reestructuración de líneas para eliminar duplicidades con el trazado del tranvía e implantar nuevas conexiones. En este sentido, se reforzará el servicio en trayectos como el de la L-11 (Zabalgana-Lakua) y se introducirán modificaciones en la Línea 1 (Circular) y en las líneas que atienden al barrio de Zabalgana ante la futura llegada del tranvía a este sector. El esquema de conectividad se completará con la propuesta de habilitar paradas del tren de cercanías de la línea Miranda-Alsasua en Salburua, Zabalgana y Jundiz, además del despliegue de una nueva fase de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).
Supermanzanas, accesibilidad y adaptación climática
En lo relativo al diseño del espacio público, el consistorio reformulará el modelo de supermanzanas para aplicarlo de forma más flexible atendiendo a la realidad de cada barrio. El documento contempla actuaciones para mejorar los itinerarios peatonales y ciclistas, eliminar barreras arquitectónicas como aceras estrechas o bordillos y continuar la reforma de los accesos a los centros escolares. Asimismo, se incorporará vegetación y zonas de sombra en aparcamientos en superficie para adaptar las calles al cambio climático. El conjunto de estas intervenciones persigue potenciar la movilidad activa y colectiva. Según las estimaciones de los técnicos municipales, se prevé restar unos 7.500 viajes diarios en vehículo privado y sumar aproximadamente 5.000 trayectos más en transporte público respecto a la evolución que se registraría de no adoptar estas medidas.
Calendario de tramitación para los próximos cinco años
Tras ser presentado ante la ciudadanía y los agentes del sector en el Elkargune de Movilidad, el proyecto iniciará su recorrido institucional. La documentación será remitida en primer lugar a la Diputación Foral de Álava para la emisión del informe preceptivo correspondiente. Posteriormente, se trasladará a la Junta de Gobierno Local para su aprobación inicial. A partir de ese hito, se abrirá un periodo de exposición pública de 45 días para la consulta y presentación de alegaciones por parte de los vecinos. Tras este proceso, el plan se someterá a la aprobación definitiva en el Pleno del Ayuntamiento, quedando fijada la hoja de ruta de la movilidad vitoriana para el periodo 2026-2030.