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Vacunas actualizadas para la covid-19, por qué ahora

El Gobierno español ha afirmado que las dosis de refuerzo con las nuevas vacuna comenzarán a administrarse entre septiembre y octubre
Los primeros en recibir la vacuna de refuerzo serán los usuarios de residencias y mayores de 80 años.

Las vacunas de Pfizer y Moderna adaptadas a la variante ómicron del coronavirus tienen ya luz verde de las autoridades europeas y estadounidenses, pero ¿por qué hay que actualizarlas, protegen igual que las primeras, sus efectos secundarios son los mismos?

Federico Martinón-Torres, jefe de pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela y miembro del Comité asesor de vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa insiste en que, aunque estemos en una fase diferente, la pandemia aún no ha terminado.

¿Por qué son necesarias vacunas actualizadas contra la covid?

El virus SARS-CoV-2 ha ido evolucionando y las nuevas variantes se van diferenciando de la cepa original. Las primeras vacunas se crearon con la cepa de Wuhan (China) y aún sigue funcionando, pero la respuesta es menor en relación con las nuevas variantes, por eso se actualizan, buscando que sean tan buenas como las que teníamos al principio frente a la cepa original.

¿Sirven solo para ómicron o también para las anteriores?

Las dos vacunas que aprobó el pasado día uno la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) incluyen tanto antígenos de la cepa de Wuhan, como de ómicron. Por tanto, funcionan como un refuerzo ante la original y además estimulan nuestro sistema inmune frente a ómicron.

¿Qué quiere decir que son vacunas bivalentes?

En vez de incluir un único antígeno incluyen dos. Uno de ellos es el mismo que ya estaba en la composición original de las vacunas y que corresponde a la proteína S (la que usa el virus para entrar en las células) de la cepa original. Ahora se añade una nueva variante, según el tipo de vacuna. En las bivalentes de ARN mensajero aprobadas por la EMA es la proteína S de la variante BA.1 de ómicron. Así estimulan nuestro sistema inmune para protegernos no solo frente a la forma original del virus, sino a su adaptación más reciente.

¿Estas actualizaciones sirven como refuerzo o pueden usarse para una primera vacunación?

En este momento, la aprobación es exclusivamente para que se usen como dosis de recuerdo para personas correctamente vacunadas frente a la covid-19, es decir, se administrarían al menos tres meses después de haber recibido la última dosis de refuerzo de la vacuna original. Eso no quiere decir que, con el tiempo, se pueda modificar esta ficha técnica, pero a día de hoy están pensadas para administrarse exclusivamente como recuerdo.

¿Generan la misma respuesta inmunitaria que las originales?

Generan una respuesta mejor. Frente a la cepa original vemos que se mantiene el mismo tipo de respuesta que se producía con las primeras vacunas y, a mayores, ahora generamos una respuesta específica frente a la variante ómicron, que ahora es la predominante en todo el mundo.

¿Los efectos secundarios son los mismos?

Sí. Las dos actualizaciones aprobadas, ambas basadas en ARN mensajero, son desde el punto de vista conceptual y de composición iguales en lo que serían los excipientes y la formulación. La única diferencia es que incluyen dos antígenos.

¿Estas actualizaciones evitan el contagio o, como las anteriores, solo la enfermedad grave?

Al tener la misma tecnología y principio de acción no esperamos que tengan impacto en la transmisión, lo que se pretende es que protejan frente a la enfermedad clínica, fundamentalmente contra la grave. Eso no quiere decir que no sea interesante tener, en algún momento, vacunas que también protejan contra la transmisión, de las que hay algunas en desarrollo.

¿Si ahora circulan variantes diferentes de la cepa original, las primeras vacunas ya no protegen?

No, eso no es así. A medida que el virus se ha modificado desciende relativamente la eficacia, por eso adaptamos las vacunas, pero en los que recibieron la pauta completa la efectividad para prevenir la hospitalización y las formas graves de covid-19 sigue siendo muy elevada. Estudios de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos dicen que un no vacunado tiene un riesgo 42 veces superior de morir que una persona correctamente vacunada.

Las vacunas no solo estimulan la inmunidad humoral (los anticuerpos), sino también la celular, que vemos que persiste a lo largo de las variantes, lo que es garantía de que si seguimos vacunándonos correctamente mantendremos un nivel de defensa razonablemente bueno frente a la covid-19 grave.

¿Toda la población tendrá que recibir una dosis de recuerdo, solo determinados grupos o dependerá de cada país?

Previsiblemente, todo el mundo acabará necesitando una dosis de recuerdo siguiendo el mismo orden y prioridad usados en las dosis anteriores. Cuándo, cómo y la velocidad dependerá de cómo decida hacerlo cada país en la práctica.

¿El próximo otoño, con la llegada del frío, puede darse un repunte de la enfermedad?

No sé si será exactamente en otoño, pero es previsible que el virus siga evolucionando y volvamos a tener una nueva ola, no se sabe cuándo, ni de qué intensidad, dependerá de la variante del virus que predomine. La pandemia todavía no ha acabado, estamos en un fase diferente, mucho mejor, gracias a la disponibilidad de tratamientos y a la vacuna, pero también por el comportamiento ejemplar de la población al seguir las recomendaciones en cada momento. Ahora, la gente puede sentir que hay menos urgencia en la necesidad de seguir cualquier medida, incluido administrar nuevas dosis de vacuna, pero no debemos caer en la autocomplacencia ni creer que esto ha acabado.

06/09/2022