Gipuzkoa

Urola Garaia también lo dio todo para que la Real ganara la Copa

Animaron a la Real desde los cuatro pueblos de la comarca, desde Sevilla y desde el resto del mundo
Un grupo de aficionados de Urretxu y Zumarraga, en Sevilla. / N.G.

La Real Sociedad ganó la Copa el sábado en Sevilla, con toda Gipuzkoa volcada con el equipo. Unai Marrero llegó al balón lanzado por Julián Álvarez y Pablo Marín lanzó semejante pepinazo a la escuadra, con la fuerza de la afición. Tenían el apoyo de todos los realzales desplazados a Sevilla; de todos los que vieron el partido en las pantallas gigantes de las plazas, en los bares y en sus casas y de todos los realzales desperdigados por el mundo. Todos los pueblos de Gipuzkoa se volcaron con la Real. También los de Urola Garaia.

En Legazpi, Urretxu y Zumarraga se pusieron pantallas gigantes y cientos y cientos de personas salieron a la calle para ver el partido con sus vecinos. Bares decorados, perros con camisetas de la Real, bengalas... Una locura. Gente de todas las edades y procedencias, disfrutando de la victoria. Los menores de 50 años por fin han podido vivir algo así. Los niños, alucinando con lo que estaban viendo, locos de contentos, diciendo que era el día más feliz de sus vidas. Esos niños son ya de la Real para siempre.

El penalti transformado por Marín desata la locura en la plaza de Legazpi

Otro tanto se puede decir de los vecinos de Urola Garaia que han venido a vivir desde otros países. Después de lo vivido el sábado, su corazón es ya txuri-urdin. Hay miles de historias. Por ejemplo, la de la cubana Yuri Franceda. A finales de 2024 cogió el relevo a Luis Miguel Heras y Josune Garin. Heras jugó en la Real que ganó la primera Liga, abrió el bar Arkupe de la plaza de Zumarraga en 1986, lo convirtió en un templo de la Real y en 1987 celebró la Copa de Zaragoza en su bar.

A finales de 2024 se jubiló y traspasó el bar a Franceda. Esta mantuvo el nombre y la identidad del bar. Una foto gigante de Anoeta preside el bar y en el pintxo-pote del viernes todos los camareros trabajan con la camiseta de la Real puesta. No ha pasado ni año y medio desde que cogió el Arkupe y ya ha ganado una Copa.

Y qué decir de los vecinos de Urola Garaia que se trasladaron a Sevilla... Un 5 %de los guipuzcoanos estaba en Sevilla. Por lo tanto, unos 1.300 vecinos de Urola Garaia. Pero parecía que toda la comarca estaba allí. Dabas cuatro pasos y te encontrabas con un vecino de Ezkio-Itsaso, Legazpi, Urretxu o Zumarraga. “¡Vosotros también habéis venido! ¡Gora Reala!”.

Los guipuzcoanos que viven en otros países también pusieron su granito de arena. Sus gritos de ánimo, su sufrimiento, su emoción, su alegría... cruzó cordilleras, océanos, fronteras y todo lo que se pusiera por delante. Es el caso de los zumarragarras Javier de Luz y Jon Ander Campos. Viven en California, son miembros de la peña realista Txuri-Urdin Amerikanuak y el sábado vieron el partido en la Euskal Etxea de San Francisco.

Cuando acabó el partido, todos los realzales se fundieron en un abrazo y se acordaron de Aitor Zabaleta, de Musti Mujika y de los padres, tíos, amigos, vecinos... que ya no están entre nosotros, pero también empujaron con todas sus fuerzas desde allí donde estén. – A.Z./NTM

20/04/2026