Actualizado hace 7 minutos
El reconocimiento como 'Best Tourism Village 2023', otorgado por la Organización Mundial del Turismo de Naciones Unidas (UN Tourism), sigue situando a Oñati en el mapa global del turismo sostenible. Atraída por esta distinción, una delegación institucional procedente de la región surcoreana de Jeju ha visitado el municipio, con el objetivo de conocer de primera mano su modelo turístico y su gestión del patrimonio cultural y natural.
El galardón continúa despertando el interés internacional y, en ese contexto, varios destinos de Corea del Sur que también han recibido distinciones similares -como las localidades de Dongbaek y Sehwa, en la isla de Jeju, y la isla de Mosan, en la provincia de Jeolla del Sur- han viajado a Euskal Herria para intercambiar experiencias. Oñati ha sido una de las paradas elegidas por su riqueza patrimonial, tanto cultural como natural, y por su capacidad para promover un desarrollo sostenible en el entorno rural.
Recibimiento oficial en el salón de plenos del Consistorio.
“Hwan-yeong-ham-ni-da”
La delegación, integrada por representantes del Gobierno de Jeju y de su organización turística, así como por responsables de algunas de las localidades premiadas, fue recibida el pasado viernes en el ayuntamiento. El concejal Xabier Igartua dio la bienvenida a la expedición, incluso con unas palabras en coreano -“Hwan-yeong-ham-ni-da” (Bienevenidos)-, en un gesto que subrayó el carácter cercano del encuentro.
Durante la recepción, ambas partes intercambiaron obsequios representativos de sus respectivas culturas. Desde Oñati, productos locales como chocolate y txakoli; desde Corea, piezas tradicionales de especial valor simbólico.
Por los atractivos turísticos de la villa
Tras el acto oficial, la comitiva inició un recorrido guiado que comenzó en la oficina de turismo y continuó por la parroquia de San Miguel y la Txokolateixia, donde pudieron conocer de cerca el proceso artesanal del chocolate de la mano de Anton Azpiazu. El programa se completó con visitas al santuario de Arantzazu y a las cuevas de Arrikrutz.
La jornada sirvió, de este modo, para poner en común distintas visiones sobre el desarrollo turístico, con especial atención a la sostenibilidad, la conservación del patrimonio y la implicación de las comunidades locales.