Política

Urkullu emprende una negociación presupuestaria “sin vetos y realista”

Pedro Azpiazu entregó ayer el proyecto a la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria. Foto: E.P.

donostia – La presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, recibió ayer de manos del consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, el proyecto de presupuestos para 2022, arrancando así la tramitación parlamentaria de este proyecto de ley. Unas cuentas que el lehendakari, Iñigo Urkullu, comenzará a negociar con la oposición "sin vetos ni exclusiones" y abordándolas de manera "realista". El jeltzale mostró ayer su disposición a "escuchar y a recibir aportaciones" por parte del resto de partidos "siempre que estén dentro del principio de la realidad y de las competencias" de su Ejecutivo. "La puerta está abierta como el año pasado, no hay tampoco líneas rojas, solo voluntad de fortalecer este presupuesto que es clave para el relanzamiento social y económico de Euskadi. Tenemos tiempo y tenemos disposición", subrayó en respuesta a la portavoz de Elkarrekin Podemos, Miren Gorrotxategi, que duda de que las cuentas sean "expansivas", además de que aunque el aumento de la inversión pública es una "buena noticia", para su grupo es "insuficiente" para afrontar "debidamente" este proceso.

A falta de que los números sean detallados la semana próxima en comisión parlamentaria por todos los consejeros, Urkullu recordó que la prioridad será fortalecer las políticas sociales y reactivar la economía con el objetivo de recuperar el empleo perdido durante la pandemia y reducir el paro por debajo del 10%. El lehendakari volvió a insistir que se trata del presupuesto más alto de la historia de la CAV, con 13.107 millones de euros, y que busca abordar la transformación del tejido económico ya que "no basta con volver a la situación anterior a la pandemia". El jefe del Ejecutivo vasco tendió la mano a EH Bildu, quien reivindicó que "también se puede hablar de otros temas no estrictamente ligados a los presupuestos" porque "si hay voluntad hay oportunidad de hablar de cualquier cosa". "Los vamos a analizar con mucho cuidado. Estamos dispuestos a negociar para lograr amplios acuerdos. Ahora les toca a ustedes mostrar que tienen voluntad. A su gobierno le toca demostrar que sabe estar a la altura de lo que exigen los circunstancias y ser capaz de abrir un diálogo sincero mas allá de mover tres o cuatro partidas presupuestarias", planteó Maddalen Iriarte.

En un procedimiento del que queda apartado Vox, Urkullu se ofreció asimismo a PP+C's porque "cuanto más amplio sea el acuerdo más beneficio se obtendrá para el conjunto de la sociedad", abriéndose "al diálogo, la negociación y el acuerdo sin establecer a priori criterios de preferencia". Carlos Iturgaiz le reprochó que en temas fundamentales como el nuevo estatus y la nueva ley vasca de Educación el Gobierno de PNV y PSE busca el acuerdo con Bildu, que "sigue sin llegar a la democracia y no ha condenado el terrorismo de ETA", por lo que le pidió una "reflexión" sobre sus alianzas.

El pasado martes se aprobó en consejo de Gobierno el proyecto de Ley de presupuestos, que asciende a 13.107,8 millones de euros, lo que supone un incremento del presupuesto operativo –el dinero disponible para gasto en políticas públicas excluyendo amortizaciones, el TAV y la Variante Sur– de 694 millones de euros, es decir, un 6% más que el pasado año. El proyecto recoge inversiones por valor de 1.605 millones de euros, lo que supone un incremento del 50% respecto a 2021.

calendario El 26 de noviembre acabará el plazo para la presentación de enmiendas. El calendario presupuestario prevé celebrar el pleno de enmiendas de totalidad el próximo 14 de diciembre y el de debate del dictamen elaborado por la Comisión de Economía, Hacienda y presupuestos, el 23 de diciembre, de manera que ese día quedarían aprobadas las cuentas, garantizadas por la mayoría absoluta de los socios del Ejecutivo. Los consejeros explicarán las cuentas de cada departamento la próxima semana –los días 2, 3 y 4–, a razón de cuatro cada día– conforme al procedimiento habitual.

Azpiazu también ve posible llegar a un entendimiento con cualquiera de los partidos de la oposición, salvo con Vox, porque las cuentas tienen un fuerte compromiso tanto con las inversiones como con el gasto social, por lo que se les pueden poner "pocas pegas". El Gobierno solo pondrá dos requisitos: el respeto al marco competencial y la "coherencia" con los recursos económicos disponibles. La decisión de excluir a Vox de la ronda de contactos obedece a que la formación de extrema derecha que representa Amaia Martínez "no quiere hablar con el lehendakari" y tiene "posiciones antagónicas" con Ejecutivo, por lo que "no merece la pena perder el tiempo".

"También podemos hablar de otros temas no estrictamente ligados a los presupuestos"

maddalen iriarte

Portavoz de EH Bildu en el Parlamento

31/10/2021