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Una vacuna personalizada mejora el tratamiento del melanoma

Una terapia de Moderna y Merck reduce las recaídas y retrasa la aparición de metástasis en un ensayo de fase 3
La vacuna personalizada de ARN mensajero desarrollada por Moderna y Merck ha logrado reducir las recaídas y retrasar las metástasis del melanoma. / EP

Las farmacéuticas Moderna y Merck han anunciado resultados preliminares positivos en un ensayo clínico de fase 3 de una vacuna personalizada de ARN mensajero contra el melanoma. El tratamiento ha logrado reducir la recurrencia de la enfermedad y retrasar la aparición de metástasis a distancia.

La nueva terapia combina una vacuna individualizada desarrollada por Moderna con Keytruda, un medicamento contra el cáncer ya comercializado por Merck. Las compañías aseguran que se trata del primer resultado positivo en fase 3 de una terapia oncológica basada en ARN mensajero y diseñada a partir de los neoantígenos específicos del tumor de cada paciente.

Una vacuna diferente para cada paciente

El tratamiento se elabora mediante el análisis de las características genéticas del tumor para identificar las mutaciones particulares de cada enfermo. A partir de esa información, la vacuna busca enseñar al sistema inmunitario a reconocer y atacar las células cancerosas.

Según las compañías, el ensayo ha registrado mejoras estadísticamente significativas y clínicamente relevantes tanto en la supervivencia sin recaídas como en el tiempo transcurrido sin que el cáncer se extendiera a órganos alejados. Los datos completos se presentarán en una próxima reunión médica internacional y se remitirán a las autoridades reguladoras.

El consejero delegado de Moderna, Stéphane Bancel, ha calificado los resultados como un "momento crucial" para la investigación oncológica. "Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de cada paciente fue una aspiración. Ahora estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad", ha afirmado.

Evitar que el cáncer regrese

La terapia se administra después de la cirugía, en una fase en la que el tumor ya ha sido extirpado pero todavía existe riesgo de recaída. El objetivo es eliminar posibles células cancerosas restantes y aumentar las posibilidades de curación. El presidente de Merck Research Laboratories, Dean Y. Li, ha destacado que intervenir en una etapa temprana, cuando muchos cánceres se consideran más tratables, puede permitir que la terapia posterior a la operación beneficie a un mayor número de pacientes.

El anuncio ha provocado una fuerte reacción en los mercados. Las acciones de Moderna llegaron a dispararse cerca de un 160% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street, hasta aproximarse a los 110 dólares. Los títulos de la farmacéutica estadounidense Merck avanzaron alrededor de un 8 %, hasta los 145 dólares.

19/08/2026