Un vuelo de Ryanair que cubría la ruta entre Tesalónica (Grecia) y Memmingen (Alemania) en la mañana de este viernes regresó a la ciudad griega poco después de su despegue por el desprendimiento de una ventanilla de pasajeros.
Aterrizó con normalidad
En consecuencia, la aeronave aterrizó con normalidad y los pasajeros regresaron a la terminal, mientras que uno de ellos solicitó asistencia médica, que le fue prestada en tierra en el aeropuerto de Tesalónica, según ha explicado la aerolínea en un comunicado compartido a Europa Press.
Con el objetivo de minimizar el retraso, la aerolínea dispuso de un avión de reemplazo que trasladó a los pasajeros a Memmingen y despegó de Tesalónica a las 09:35 horas (hora local) de esta mañana. Según relatan medios locales, la causa podría ser que parte de un motor dañado del avión se desprendiera y golpeara una ventanilla de la cabina.