Vivir con mayor autonomía requiere algo más que atender la salud. También importan los vínculos, la movilidad o la posibilidad de acceder a los servicios del municipio. Sobre esas necesidades ha trabajado Transis Lab, un proyecto transfronterizo cuyos resultados muestran una reducción de la fragilidad entre las 165 personas mayores que participaron en una intervención piloto en zonas rurales de Euskadi, Nafarroa y Nueva Aquitania.
El programa, desarrollado entre 2024 y 2026, ha registrado un descenso de su índice global de fragilidad de 26 a 23,2 puntos. Sus conclusiones se presentaron el pasado miércoles, 4 de noviembre, en Tabakalera, en Donostia, durante un encuentro dedicado a la longevidad y la solidaridad intergeneracional.
La experiencia parte de una valoración individual y la conecta con apoyos adaptados a cada persona. Para identificar esas necesidades se ha utilizado FRAGILAB, una herramienta digital que reúne información sobre salud, actividades, relaciones personales, movilidad, accesibilidad y recursos disponibles. Con esos datos calcula un índice de fragilidad que permite orientar la intervención.
Más acceso a los recursos municipales
Uno de los cambios más destacados se encuentra en la relación de los participantes con los apoyos de su entorno. La proporción de quienes carecían de acceso a recursos municipales pasó del 74,5% al 34,5%, una diferencia de cuarenta puntos porcentuales entre el inicio y el final del proceso.
También mejoraron algunos indicadores de bienestar percibido. El porcentaje de personas que manifestaban no sentir tristeza ni soledad aumentó del 55% al 65%, mientras que la satisfacción con el apoyo social pasó del 73% al 80%. Son resultados correspondientes al grupo participante en el piloto, no al conjunto de la población mayor de estos territorios.
La intervención contó con 130 mujeres y 35 hombres. Casi la mitad, el 49,1%, vivía sola al comenzar el programa. Entre los lugares donde se desarrolló figuran Laguardia, Muskiz, Aginaga y el valle de Sakana, además de municipios y zonas de Pirineos Atlánticos y Altos Pirineos.
Una valoración que se traduzca en ayuda
La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, destacó durante la presentación que la utilidad de FRAGILAB reside en vincular la evaluación con una respuesta concreta, acordada y adaptada a cada participante. “Su sentido está en que lo aprendido se traduzca en mejores apoyos y en más oportunidades para vivir bien”, explicó.
El proyecto está liderado por el departamento que dirige Melgosa y cuenta con cofinanciación del programa europeo Interreg Poctefa. Funciona como un laboratorio de innovación social: diseña, prueba y evalúa herramientas y formas de acompañamiento que puedan aplicarse después en otros contextos.
Tras esta experiencia, la red busca dar continuidad al conocimiento generado y facilitar su utilización en nuevas intervenciones y decisiones públicas. Para ello ha elaborado cinco guías que recogen los aprendizajes del proyecto.
De detectar las necesidades a prevenirlas
El viceconsejero de Bienestar, Iván Larraza, insistió en que identificar una situación de fragilidad debe ir acompañado de una respuesta. Para ilustrar la evolución de los servicios sociales hacia la prevención, citó el ejemplo de la teleasistencia betiON, que ha ampliado sus funciones desde la detección de caídas hasta la posibilidad de concertar una cita para vacunarse contra la gripe.
Larraza también defendió que el bienestar depende de factores que van más allá de los servicios sociales. Los vínculos, el sentimiento de pertenencia, el hogar o el empleo forman parte de esa realidad, por lo que apeló a la corresponsabilidad y a la colaboración entre agentes.
Esa cooperación articula también Transis Lab. El consorcio reúne a administraciones y entidades de Euskadi, Nafarroa y Nueva Aquitania, entre ellas los gobiernos vasco y navarro, el departamento de Altos Pirineos, la Universidad de Deusto, Garaian, Eusko Ikaskuntza, Zabalduz y Gérontopole Nouvelle-Aquitaine. El siguiente paso es trasladar lo aprendido en el piloto a nuevas respuestas de acompañamiento y cuidado.