En el corazón de la comarca de la Merindad de Río Ubierna, a unos 35 kilómetros de Burgos y a los pies del Páramo de Masa, se encuentra Cernégula. Este pequeño pueblo de apenas una treintena de vecinos, envuelto a menudo por la niebla y a la sombra de la montaña, ostenta desde hace siglos el título de "pueblo de las brujas". Su fama de lugar maldito traspasó fronteras hasta el punto de inspirar al antropólogo Julio Caro Baroja en su célebre obra 'Las brujas y su mundo'.
Las crónicas de los siglos XV y XVI y los relatos de los antiguos arrieros que recorrían la Ruta del Pescado cuentan que hechiceras de todo el norte peninsular se daban cita aquí cada sábado. La leyenda sitúa el epicentro de estos aquelarres en La Charca (conocida hoy como la Laguna de las Brujas), un humedal alimentado por la lluvia y el deshielo. Alrededor de este estanque, la tradición asegura que las brujas bailaban sin descanso, preparaban ungüentos y pócimas e invocaban al diablo hasta que llegaba el alba.
Pasear por el casco viejo de Cernégula nos da la oportunidad de descubrir la iglesia de Nuestra Señora de la Natividad, con su impresionante portada gótica y un retablo barroco presidido por San Miguel. Además, los propios vecinos mantienen vivo el mito decorando esquinas, fachadas y veletas que logran una atmósfera única con la llegada de Todos los Santos.
El paseo de las brujas
Para descubrir los parajes vinculados a las leyendas de brujas de Cernégula, la zona tiene paseos y rutas para disfrutar del paisaje otoñal. La Laguna de las Brujas, situada a unos 200 metros del pueblo, permite una visita corta y sencilla.
Laguna de Cernégula.
Quienes prefieran caminar más pueden seguir el Sendero de las Brujas, un recorrido de unos 11 kilómetros y no muy difícil que conecta distintos humedales del páramo, entre ellos la Laguna de Venta la Perra y la Laguna de Pila Vieja. El itinerario nos lleva por caminos entre campos abiertos y ofrece la oportunidad de observar aves típicas de esta zona.
Qué ver en los alrededores
La escapada a Cernégula nos permite descubrir municipios con una riqueza histórica y monumental enorme.
Muy cerca del pueblo se encuentra Sotopalacios, donde destaca la Casa-Palacio de los Tiros y el Palacio del Cid, una fortaleza del siglo XV. A solo 15 kilómetros también podemos visitar la villa medieval de Poza de la Sal, cuna de Félix Rodríguez de la Fuente. Calificado como uno de los pueblos más bonitos de España, Poza de la Sal enamora al que lo visita por sus calles empedradas, sus salinas romanas, la ruta temática dedicada a los lobos y el espectacular Castillo de los Rojas, ubicado en lo alto de una gran formación rocosa.