En Zegama, el brindis tiene historia propia. La Cava Festa, que afrontará este viernes y sábado su duodécima edición, es también una expresión de los lazos que unen al municipio goierritarra con el catalán de Sant Sadurní d’Anoia. El vínculo nació en 1989, a raíz de los primeros encuentros entre Orkatz Abesbatza y la Coral Sant Sadurní, y se estrechó con los años hasta materializarse en el hermanamiento oficial de ambas localidades en 2006. De aquella relación nació, a su vez, una fiesta en la que alzar las copas con los espumosos, saborear la gastronomía y disfrutar de la música forman parte del mismo ritual. La cita de este año tendrá un atractivo añadido: el reencuentro de los dos coros sobre las tablas.
En ambas jornadas, a partir de las 20.00 horas, el frontón será el epicentro de la celebración, con nueve cavas para regar el paladar y algunos caldos de Corpinnat como invitados. El menú se aderezará con una variada oferta de platos que incluye cabezada de cerdo con pimientos, ajoarriero, arroz con verduras, muslo de pollo, hamburguesas..., y de postre queso, membrillo y turrón.
Concierto el sábado en la parroquia
La música tendrá el sábado su espacio más emotivo, cuando las citadas corales compartan de nuevo escenario tras un paréntesis de una década.
En mayo de 2016, durante el concierto conmemorativo de las bodas de plata del primer encuentro, falleció Jabier Otaegi, director de Orkatz, mientras dirigía la actuación. Diez años después, en el décimo aniversario de su muerte, ambas formaciones volverán a empastar sus voces en memoria de Otaegi para celebrar, a través de la música, una amistad que perdura en el tiempo.
El recital tendrá lugar a las 19.00 horas en la parroquia y contará, asimismo, con la participación de Orkatz Txiki y la orquesta Et Incarnatus.