Tubos Reunidos Group ha publicado hoy los resultados del primer semestre del ejercicio 2026, en el que ha registrado unas pérdidas de 77,4 millones de euros en la comparativa interanual. Asimismo, los ingresos de la empresa tubera, con fábricas en Amurrio y Trapagaran, cayeron hasta los 104 millones de euros, un 51% menos que en el mismo período del año pasado.
En su comunicado, Tubos Reunidos, que actualmente está en concurso voluntario de acreedores con una deuda que sobrepasa los 260 millones de euros, proclama que su evolución reciente "ha estado condicionada por el entorno geopolítico y macroeconómico y, en particular, por las medidas arancelarias sobre el acero y el aluminio adoptadas por la Administración estadounidense en 2025", que supusieron la "eliminación de las cuotas y exenciones" previamente existentes para determinados productos, y por el impacto que la guerra en Oriente Próximo ha tenido en la cadena logística hacia los clientes y en los costes.
Además, aduce que los resultados se han visto "fuertemente afectados por los paros intermitentes de producción y la huelga indefinida convocados en la planta de Amurrio", que, en su conjunto, se prolongaron durante 96 días, en el marco de la negociación de un ERE, y que finalizó en mayo con la decisión de no ejecutar el mismo por parte de la compañía. "Esta paralización de la actividad, de aproximadamente tres meses, ha tenido un impacto relevante en la situación financiera del Grupo", añade.
Como resultado estos factores, la cifra de negocios ha caído a 99,3 millones de euros. "A pesar de estos resultados, el Grupo conserva una caja disponible de 21 millones de euros al 30 de junio, dos meses después de presentada la solicitud de concurso de acreedores y se encuentra al corriente de pago de sus obligaciones posteriores a la fecha de inicio del mismo", indicó.
Tubos Reunidos admite que ha sido "imposible" ejecutar las medidas previstas en su Plan de Viabilidad para este año, como la "adaptación progresiva de los recursos productivos a la reducción significativa de la actividad", con un ERE de por medio, así como la renegociación de la deuda con los principales financiadores y la obtención de nueva financiación. "Como consecuencia de ello, y ante la inminente insuficiencia de liquidez para atender las necesidades operativas del Grupo, el Consejo de Administración no tuvo otra opción que solicitar la declaración de concurso voluntario de acreedores", recoge.
Desde la declaración del concurso voluntario, "el Grupo ha continuado desarrollando su actividad ordinaria, adaptándola a las circunstancias derivadas del procedimiento concursal y al contexto operativo". En este sentido, Tubos Reunidos apunta que "la gestión del grupo continúa correspondiendo a sus órganos de administración, bajo el régimen de intervención previsto y con la supervisión de la administración concursal. Asimismo, continúa atendiendo las obligaciones y créditos contra la masa conforme al régimen previsto en la normativa concursal y a las disponibilidades de tesorería existentes en cada momento".
Además, indica el comunicado, "las actuaciones desarrolladas en el procedimiento concursal, incluido el proceso competitivo regulado por la administración concursal, tienen por finalidad favorecer la continuidad de la actividad empresarial y maximizar el valor de la masa activa. De esta forma, el procedimiento concursal continúa en fase común y el Grupo, junto con la administración concursal, "continúa desarrollando las actuaciones previstas, de conformidad con las resoluciones judiciales dictadas".