El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado este martes que Venezuela se convierta en un estado estadounidense y celebre elecciones para escoger a un gobernador en lugar de a un presidente. El mandatario ha realizado estas declaraciones durante un mitin en Corpus Christi, Texas, en apoyo a los candidatos republicanos a las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre.
"Hagámoslo el estado 51 y, en vez de un presidente, celebraremos una elección a gobernador", ha dicho Trump en tono de broma ante sus seguidores. La alusión se ha producido mientras defendía los beneficios económicos de la relación con Caracas y destacaba las inversiones petroleras en el país sudamericano.
Durante su intervención, el presidente ha señalado un buque que, según ha afirmado, transportaba un millón de barriles de petróleo venezolano. Trump ha presentado la llegada del cargamento como un triunfo de su Administración y ha asegurado que el crudo se refinará en Texas.
El petróleo, en el centro del acercamiento
El mandatario ha agradecido al Gobierno venezolano el acuerdo que concede a North American Blue Energy Partners (NABEP) derechos sobre 17 yacimientos petroleros. El Pentágono cuenta con una participación del 35% en la empresa matriz de esa compañía. Trump también ha elogiado la evolución de las relaciones bilaterales y ha destacado la llegada de inversiones de grandes compañías energéticas.
Washington restableció las relaciones diplomáticas con el Gobierno interino de Delcy Rodríguez después de que fuerzas estadounidenses capturaran y depusieran a Nicolás Maduro el pasado enero. En agosto, ambos países anunciaron un acuerdo petrolero que permitirá a Estados Unidos acceder a una quinta parte de las reservas de crudo venezolano.
Antes de llegar al mitin, Trump había defendido ante la prensa que el suministro venezolano contribuiría a abaratar los combustibles en Estados Unidos, en plena campaña para las elecciones de mitad de mandato.
Reformas y elecciones en Venezuela
Las declaraciones llegan un día después de que el Departamento de Estado expresara su respaldo a un plan para reformar los sistemas judicial y electoral venezolanos antes de que termine el año. La hoja de ruta prevé que, tras esos cambios, Rodríguez declare vacante la Presidencia y se abra un plazo de seis meses para celebrar elecciones, previsiblemente en 2027.
El plan se negocia en conversaciones auspiciadas por Washington entre el chavismo y un bloque opositor encabezado por Dinorah Figuera. Por ahora, no participa en ellas María Corina Machado, que regresó el domingo a Venezuela después de permanecer casi un año fuera del país.