La ruptura de la tregua declarada por el presidente estadounidense, Donald Trump, ha desencadenado una grave escalada bélica en Oriente Medio. En las últimas 48 horas, las fuerzas de EE.UU. han ejecutado intensas oleadas de bombardeos sobre territorio iraní, provocando al menos 14 muertos y 78 heridos, según el Ministerio de Salud de Irán. Una ofensiva que obtuvo una respuesta inmediata por parte de Teherán, que lanzó ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en Kuwait y Baréin, además de violar el espacio aéreo de Jordania con ocho proyectiles.
El Comando Central de EE.UU. (Centcom) justificó las operaciones militares con el objetivo de degradar la capacidad de Teherán para amenazar el estrecho de Ormuz, un punto clave para el mercado mundial de crudo. Las fuerzas norteamericanas completaron una ronda de ataques contra aproximadamente 90 objetivos militares en el litoral iraní, que incluyeron sistemas de defensa aérea, activos de vigilancia costera, depósitos de misiles y drones, infraestructuras logísticas y capacidades navales. Esta ofensiva se sumó a otra ejecutada la noche anterior, en la que se golpearon unos 80 objetivos, entre ellos más de 60 botes rápidos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
De acuerdo con el Centcom, estas acciones buscan imponer "costos significativos" a Irán por la agresión injustificada contra tres buques mercantes y tripulaciones civiles. Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió de que el "aventurerismo" de EE.UU. "afecta seriamente" al tráfico en el estrecho de Ormuz, donde el tránsito se había restaurado al 50% respecto al nivel previo al conflicto, y acusó a Washington de poner en peligro los intereses de las naciones que se benefician de esta vía marítima internacional.
El repunte de las hostilidades se produce tras darse ayer por finalizado el alto el fuego permanente pactado el pasado 17 de junio. Durante la cumbre de la OTAN, Donald Trump dio por terminada la tregua con dureza: "Para mí se ha acabado. No quiero negociar con ellos, porque son basura. Son gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta. Si tuvieran un arma nuclear, la usarían". Posteriormente, el mandatario advirtió a través de su red social Truth Social de que los bombardeos eran una represalia por el ataque iraní a barcos y sentenció: "¡Si vuelve a ocurrir, será mucho peor!". Pese a la agresiva retórica, Trump afirmó luego, en su regreso de la cumbre, que Teherán le llamó para buscar un acuerdo, aunque expresó dudas sobre la fiabilidad de sus compromisos.
De nuevo, la réplica iraní
Tras los bombardeos estadounidenses, la Guardia Revolucionaria reivindicó una serie de ataques combinados contra los cuarteles estadounidenses de Arifjan y Ali Al Salem en Kuwait, así como en las bases de Juffair y Sheikh Isa en Baréin. Las Fuerzas Armadas de Kuwait confirmaron la intercepción de tres misiles balísticos, un misil de crucero y diez drones. Aunque el arsenal fue neutralizado con éxito, la caída de fragmentos provocó heridas leves a una persona y algunos daños materiales. Asimismo, el Ejército de Jordania anunció el derribo de ocho misiles procedentes de Irán que violaron su espacio aéreo, un incidente que hizo sonar las alarmas pero que se saldó sin causar víctimas ni destrozos en el país.
El Ministerio de Exteriores de Irán condenó de forma enérgica los ataques del "Ejército terrorista estadounidense", calificándolos como "crímenes de guerra" y una "violación flagrante" del memorando de entendimiento firmado en junio para avanzar hacia un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto iniciado el 28 de febrero. Teherán denunció que las fuerzas norteamericanas atacaron cinco provincias, afectando puntos del sur, dos puentes en el este y la vía ferroviaria hacia la ciudad de Mashhad, localidad acoge los funerales del antiguo líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, asesinado al inicio de la ofensiva conjunta de EE.UU. e Israel.