Polideportivo

Tottenham, ¿millones para un nuevo fracaso?

El equipo inglés presenta cero goles en las cuatro primeras jornadas de la Premier, dos puntos en su casillero y ha sufrido la eliminación en la Carabao Cup
Los jugadores del Tottenham aplauden a su afición. / Europa Press

El Tottenham fue el tercer equipo del planeta que más dinero invirtió en refuerzos el pasado mercado veraniego: 366 millones de euros, solo superado por Manchester City (526) y Chelsea (447), para cambiar la dinámica de un club que finalizó la pasada temporada en la decimoséptima posición de la Premier League, al igual que la anterior, pero en esta última a solo dos puntos del descenso.

El proyecto se le encomendó a Roberto de Zerbi, que fue reclutado para alcanzar la salvación meses atrás. El técnico italiano recopiló una colección de futbolistas para llevar a cabo la profunda reconversión. La plantilla presenta quince bajas y cuatro cesiones, y ha incorporado a diez jugadores. Sandro Tonali (108 millones), Mateus Fernandes (99), Savinho (87), Jan Paul van Hecke (60), los cedidos Omar Marmoush y Mykhailo Mudryk, y el liberado Andrew Robertson forman parte de una revolución que pretendía borrar el recuerdo de una campaña en la que los Spurs rozaron la tragedia.

Pero cuando la pelota ha empezado a rodar, el dinero todavía no ha reflejado su traducción futbolística. Después de cuatro jornadas celebradas de la Premier, el equipo no ha sumado ninguna victoria. Dos puntos de doce posibles. Una secuencia de resultados (Brentford, 3-0; Newcastle, 0-2; Nottingham Forest, 0-0; Everton, 0-0) que han situado al Tottenham en la misma posición en la que cerró el curso anterior, al borde del descenso. El empate sin goles contra el Everton convirtió además el arranque en un episodio histórico: el equipo londinense nunca había comenzado una temporada de la Premier sin marcar en sus cuatro primeros partidos, y solo el Crystal Palace de la 2017-18 sufrió un inicio más extenso sin ver portería (siete partidos). Ese día se pudieron escuchar abucheos proferidos por la grada.

Eliminado de la Carabao Cup

El problema no concluye ahí. La eliminación este martes de la Carabao Cup en Anfield, un 3-1 ante un Liverpool que también presentó una alineación muy modificada, prolongó la sensación de que el nuevo Tottenham permanece alejado de ese equipo que sus dirigentes imaginaron durante el verano. Conor Gallagher consiguió romper en el minuto 86 la sequía del conjunto ante un rival de primer nivel, después de 429 minutos sin marcar, pero los goles de Alexis Mac Allister, Cody Gakpo y Dominik Szoboszlai dejaron sin recorrido la reacción.

En este contexto, De Zerbi reclama paciencia. Resulta evidente que el Tottenham sigue buscando quién quiere ser. Pero la cantidad gastada es extraordinaria. “Cuando hagamos clic, ganaremos muchos partidos y marcaremos muchos goles”, defendió el técnico italiano después del revés sufrido ante la tropa de Andoni Iraola. Entiende que una reconstrucción de esta magnitud necesita tiempo para adquirir automatismos.

La falta de gol, a su juicio, es una cuestión de “mala suerte”. “Tenemos que tirar más veces y tenemos que tirar mejor. Tenemos que definir mejor las situaciones claras. Tenemos que ser más fuertes que este momento de mala suerte porque soy honesto, honesto conmigo mismo y con vosotros. Creo que en estos partidos, seguro, hemos tenido mala suerte”, expresó.

Roberto de Zerbi, técnico del Tottenham. Europa Press

De Zerbi, en el ojo del huracán

El exentrenador de Sassuolo, Brighton u Olympique de Marsella también admitió que el momento es complicado y que los resultados generan sufrimiento dentro del vestuario. No en vano, su cargo ya está en el disparadero. Basta recordar que la campaña anterior el equipo contó con tres entrenadores; en el caso de Igor Tudor, su recorrido se extendió durante solo siete partidos. Yendo más atrás, desde 2021, con el cese de Jose Mourinho, han sido once los responsables que han figurado en el banquillo. La entidad persigue la estabilidad con el cambio como rutina. Ahora es De Zerbi quien está cuestionado. El curso pasado sumó once puntos en siete partidos para sellar la permanencia. Ahora se pregunta si eso fue suficiente para continuar en el banquillo y liderar esta transformación.

Tonali simboliza la dimensión del proyecto. El centrocampista italiano llegó procedente del Newcastle en la mayor operación de la historia del Tottenham, un fichaje que puede irse a los 116 millones en función de las variables. Sobre el papel, los movimientos parecían tener lógica. El club perseguía talento, aumentar la competencia y crear un equipo capaz de pasar página. La cuestión es si una plantilla se puede construir solo acumulando nombres.

Richarlison, el máximo goleador, apartado

Y es que el problema que ahora afrontan los Spurs es que la inversión ha disparado las expectativas antes de que mejorara el rendimiento. Cuanto más dinero se pone sobre el terreno, menos margen existe para explicar que el equipo todavía no sabe atacar. Además, en esa franja ofensiva aparece un problema llamado Richarlison. El máximo goleador del vestuario la pasada temporada, con 12 tantos, ha sido apartado después de protagonizar un encontronazo con De Zerbi. “Richarlison no jugará aunque esté disponible”, sentenció el técnico, quien sin embargo se decantó por el delantero brasileño como referencia ofensiva en el estreno de la liga contra el Brentford.

Evidentemente, aún es pronto para convertir cuatro jornadas y una eliminación copera en un diagnóstico definitivo. Pero el calendario no se detiene, no permite esconderse, y cada jornada añade presión a una plantilla remodelada a toda velocidad. En el horizonte del Tottenham aparece ahora el Aston Villa, un rival complicado al tratarse de la otra gran sorpresa negativa de la Premier. El plantel de Unai Emery es penúltimo con un solo punto en su casillero.

16/09/2026