El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha comparecido como responsable del 'mando único' para gestionar la crisis migratoria en Ceuta y ha advertido que los espacios ofrecidos por Ceuta tardarían meses en ser habitables, ya que "necesitan importantes obras, porque no tienen saneamientos, red de alcantarillado o red eléctrica", ha comentado Torres.
En su comparecencia en la Comisión mixta de Seguridad Nacional convocada en el Congreso, Torres ha explicado que el martes viajó a Ceuta después de que el Consejo de Ministros lo situara al frente del mando único y se reunió con el presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, y con colectivos vecinales.
Según ha apuntado, les explicó que el decreto que se iba a publicar en el BOE y fijaría el catálogo de instalaciones era "flexible y modificable", que los polideportivos se incluían ante situaciones extremas y no era previsible su uso. Ayer miércoles, Vivas rechazó de plano que se incluyeran en el listado y el Gobierno prometió sacarlos.
El ministro ha considerado que la primera reunión del comité, en el que participan las distintas administraciones, fue "productiva" y ha recordado que, tras la que se celebrará mañana, habrá citas semanales. "Habrá errores y cometeremos fallos, pero ese es el camino", ha asegurado.
El objetivo es que las devoluciones y retornos se produzcan con "la máxima premura", pero ha afirmado que siempre se cumplirá la ley y se protegerá a los solicitantes de asilo y a los menores.
Convencido de que "Ceuta es España, es Europa", Torres ha afeado al PP que en su día votara en contra de la reforma de la ley de extranjería que permite la reubicación de los menores entre las comunidades y que ahora esté diciendo que hay que apoyar a la ciudad autónoma.
La decisión del Gobierno llegó este martes tras la reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional presidida por Pedro Sánchez después de la entrada a finales de julio de más de 80.000 migrantes desde Marruecos a la ciudad autónoma.
Igualmente, Torres ha precisado que la Fiscalía de Menores tiene filiados a un total de 1.475 menores en la ciudad autónoma. Además, ha detallado que cerca de 1.400 de estos se encuentran distribuidos en 15 espacios, a los que se suman unas 300 niñas que están siendo atendidas en colectivos vecinales. Estas cifras ha indicado que suponen un incremento de 1.000 menores filiados respecto a la población asistida en Ceuta antes del 31 de julio. En todo caso, el ministro ha aclarado que el dispositivo no ha concluido, ya que todavía quedan personas pendientes de ser filiadas por las autoridades competentes.
La nueva autoridad funcional está acompañada de un órgano colegiado en el que estarán representados el Gobierno de Ceuta, con su presidente, Juan Jesús Vivas; la Delegación del Gobierno; el Centro Nacional de Inteligencia (CNI); el Departamento de Seguridad Nacional y once ministerios implicados en la gestión de la crisis. El Ejecutivo ha defendido que la situación ha entrado en una "nueva fase" que requiere reforzar la coordinación entre las administraciones.
El Gobierno ha fijado como prioridad en esta nueva etapa la "devolución y repatriación" de los migrantes que permanecen en España, tanto mayores como menores de edad, respetando el ordenamiento jurídico y los derechos humanos. Torres explicó este martes que entre el 90% y el 95% de las más de 70.000 personas que entraron en Ceuta regresaron a Marruecos en las primeras 24 o 48 horas.
Bolaños remarca que Moncloa no tenía "información ni previa ni precisa" de la entrada masiva
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha lanzado este jueves un mensaje de "confianza y tranquilidad" a los ciudadanos de Ceuta porque, ha asegurado, "el Estado está volcado para devolver cuanto antes la normalidad" a la ciudad autónoma.
Bolaños ha comenzado con estas palabras su comparecencia en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, reunida en el Congreso para analizar la gestión del Gobierno ante la entrada irregular de decenas de miles de personas en Ceuta desde Marruecos el pasado 30 de julio.
El ministro ha agradecido el trabajo de todos los servidores públicos en la ciudad para conseguir que se recupere la normalidad tras un hecho "indiscutiblemente grave" y ha destacado los objetivos que se marcó el Gobierno desde el primer momento, comenzado por los refuerzos para garantizar los servicios y el orden público.
Ha subrayado también la atención humanitaria a los llegados, "titulares de derechos, seres humanos que merecen ser atendidos con humanidad", y ha pedido evitar cualquier discurso racista y xenófobo. Como tercer objetivo ha apostado por garantizar el regreso a sus países de origen de los migrantes "respetado la ley y el Estado de derecho" y atendiendo cada caso de forma individualizada.
Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, comparece en la Comisión Mixta.
Bolaños ha asegurado además que "no existe ninguna evidencia de que Marruecos haya liderado o impulsado la entrada masiva de personas" en Ceuta el 30 de julio y ha acusado a la oposición de "faltar al respeto" al país vecino.
El ministro ha señalado que Moncloa no tenía "información ni previa ni precisa de la magnitud" de la entrada de decenas de miles de migrantes. En los últimos días, la ministra de defensa, Margarita Robles, subrayó que los Servicios de Inteligencia hicieron si trabajo en los días previos a la entrada masiva de migrantes e informaron en todo momento a las Fuerzas de seguridad y a la Delegación del Gobierno, pero el titular de interior, Fernando Grande-Marlaska, ha negado que hubiera un aviso previo de lo que ocurrió.
"No teníamos información ni previa ni precisa de la magnitud del fenómeno que ocurrió el 30 y 31 de julio cuando entraron 70.000 personas en Ceuta. Esta es la realidad", ha manifestado Bolaños, en línea con la versión de Marlaska.