La hipercifosis es una curvatura excesiva de la columna vertebral en la zona dorsal, que puede hacer que la espalda se vea más redondeada, los hombros se desplacen hacia delante y la cabeza quede adelantada.
Esta alteración, conocida popularmente como chepa o joroba, puede tener diferentes causas y no siempre se corrige de la misma manera.
Pasar muchas horas sentado, trabajar delante del ordenador, mirar constantemente el teléfono móvil o mantener un estilo de vida sedentario puede favorecer que adoptemos una postura más encorvada durante periodos prolongados.
Sin embargo, desde la clínica 'Fisioterapia SSH' advierten de que la solución no consiste en forzarse a mantener la espalda recta durante todo el día. "Y aquí viene algo importante: no se trata simplemente de obligarte a estar 'recto' todo el día", señalan.
En su lugar, recomiendan trabajar la movilidad de la columna dorsal y fortalecer la musculatura de la espalda para mejorar el control postural y reducir la sensación de tener los hombros y el tronco inclinados hacia delante.
Una mujer con chepa
Tres ejercicios para mejorar la postura de la espalda
La clínica ha compartido en su último vídeo de Instagram una serie de recomendaciones para mejorar la movilidad de la columna, recuperar la posición de los hombros y favorecer que la cabeza vuelva a una posición más centrada.
Para abordar esta postura, los fisioterapeutas destacan la importancia de fortalecer "todos los músculos de la espalda alta".
Entre los ejercicios que proponen se encuentran tres movimientos que pueden ayudar a trabajar la movilidad y la fuerza de esta zona.
- Retracción escapular en pared: consiste en realizar un movimiento controlado de las escápulas para activar la musculatura que contribuye a estabilizar los hombros.
- Extensiones torácicas con toalla: permiten trabajar la movilidad de la columna dorsal mediante movimientos suaves de extensión.
- Remo con banda elástica: ayuda a fortalecer los músculos de la espalda alta y a trabajar el control de los hombros.
La clínica insiste en que estos ejercicios deben realizarse de manera progresiva y constante: "Hazlos de forma controlada y sé constante. Tu cuerpo necesita movimiento y fuerza, no perseguir una postura perfecta las 24 horas".
Además, añaden que "trabajar la movilidad y fortalecer la musculatura de la espalda alta puede ayudarte a sentirte más fuerte, mejorar el control de tu postura y evitar esa sensación de estar constantemente hacia delante".
Cuándo consultar a un profesional
Aunque los ejercicios pueden ser útiles para mejorar la movilidad y el control postural, no todas las curvaturas dorsales tienen el mismo origen. La hipercifosis puede estar relacionada con hábitos posturales, alteraciones estructurales de la columna u otras causas que requieren una valoración individualizada.
Por eso, ante una deformidad marcada, dolor persistente o cambios progresivos en la curvatura de la espalda, es importante consultar con un profesional sanitario para determinar el origen del problema y valorar el tratamiento más adecuado.
"Y recuerda: no todas las curvaturas de la espalda tienen el mismo origen. Si notas una deformidad marcada, dolor persistente o cambios progresivos, lo recomendable es realizar una valoración profesional", concluyen.