Vida y estilo

¿Te has pasado con la sal? El truco para salvar el plato

Existen trucos caseros y tradicionales que ayudan a solucionar uno de los errores más comunes en todas las cocinas
Sal / Freepik

Ajustar la cantidad de sal que echamos a cada plato es una de las cosas más difíciles que hay en la cocina. Quedarse corto puede tener un arreglo, pero pasarse de sal puede terminar haciendo que un plato sea incomible y se tenga que echar. Para evitar esto, existen trucos caseros muy sencillos de poner en práctica y que salvarán más de un guiso, arroz, o sopa.

El método de la patata

Es el truco tradicional más eficaz para recetas con caldo, como sopas, cremas, legumbres o estofados. La patata está compuesta principalmente por almidón y agua, una combinación que actúa como una esponja capaz de absorber parte del líquido salado.

Patatas Freepik

Para aplicarlo, basta con pelar una patata grande, cortarla en rodajas gruesas e introducirla en la cazuela mientras el guiso sigue hirviendo a fuego lento. Hay que dejar que se cocine durante unos diez o quince minutos para que el almidón atrape el exceso de sodio. Antes de servir el plato, se retiran las rodajas de patata. Como alternativa, un trozo de pan duro o un puñado de arroz dentro de un colador de tela cumplen la misma función.

El recurso del volumen

Cuando el exceso de sal es insalvable, la forma más directa de solucionarlo es rebajar la concentración de sal añadiendo ingredientes líquidos o neutros.

En sopas y caldos, añadir un chorro de agua o caldo casero sin sal ayuda a equilibrar el sabor de inmediato. En el caso de salsas o sofritos, conviene incorporar más cantidad del ingrediente base, como tomate triturado, mantequilla sin sal o un chorro de nata. También es útil picar verduras como calabacín o zanahoria e integrarlas en el guiso para que absorban parte del sazón al cocinarse.

Engañar al paladar

Si el plato es seco y no le cuadran líquidos ni patatas (como salteados, carnes o verduras), la solución pasa por bloquear la percepción de la sal en nuestras papilas gustativas mediante el contraste de sabores.

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El ácido es uno de los mejores neutralizadores del sabor salado. Añadir unas gotas de zumo de limón fresco o un chorrito de vinagre suave disimula el exceso de sal al momento. De igual forma, un poco de azúcar o miel nos ayudará a contrarrestar la sal.

25/10/2026