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El Consejo de Ministros ha aprobado el incremento del 3,1% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que se situará en 1.221 euros brutos mensuales repartidos en 14 pagas, es decir, 37 euros más al mes. Tras la actualización, el SMI se elevará hasta los 17.094 euros brutos anuales, en línea con el acuerdo con UGT y CCOO, aunque sin el respaldo de las patronales CEOE y Cepyme.
La medida beneficiará a más de 1,6 millones de trabajadores en el Estado español, con especial impacto entre jóvenes y mujeres. En concreto, se estima que el 87,8% de las personas trabajadoras presentes en la Comunidad Autónoma Vasca están cubiertas por la negociación colectiva, lo que demuestra que existe un flujo de relaciones laborales estables en el territorio.
No obstante, se ha detectado que los salarios más bajos se aglutinan entre quienes quedan fuera de esa cobertura y quienes desempeñan un empleo a tiempo parcial.
Según un estudio realizado por el Departamento de Economía, Trabajo y Empleo del Gobierno Vasco, actualmente hay cerca de 140.000 personas trabajando a tiempo parcial en Euskadi. De este total, unas 103.000 son mujeres (73,6%) frente a 37.0000 hombres (26,4%).
Al margen de la cobertura de la negociación colectiva se han contabilizado unas 48.300 personas trabajadoras, de las cuales, más de la mitad son empleadas del hogar, y en su mayoría mujeres.
Asimismo, se calcula que apenas un 3,1% de las personas trabajadoras a tiempo completo se verían beneficiadas de una subida del SMI, mientras que la cifra total de afiliados a la Seguridad Social en la Comunidad Autónoma Vasca sobrepasa las 1.036.000 personas. Según el informe del Gobierno Vasco, el verdadero desafío reside en lograr la extensión de la cobertura de los convenios colectivos a quienes quedan fuera de ellos.
Ante este escenario, el vicelehendakari de Economía, Trabajo y Empleo ha destacado el “acuerdo amplio” logrado en el Estado para subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y ha incidido en su apuesta por “el diálogo y la negociación” para establecer un salario mínimo de negociación colectiva en Euskadi. Por otra parte, el representante ha manifestado su descontento con la situación de “bloqueo” y la próxima huelga general del 17 de marzo en Euskadi y Nafarroa que fue “convocada a tres meses vista”.
Esta llamada a la movilización fue promovida por las formaciones sindicales ELA, LAB, Steilas, ESK, Hiru y Etxalde con el fin de reivindicar un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) propio de al menos 1.500 euros mensuales. Sin embargo, la propuesta fue frenada en seco después de que el TSJPV reafirmase que compete al gobierno español fijar el SMI.
El compromiso del Gobierno Vasco con el diálogo social se refuerza tras el reciente incremento del 3,1 % del SMI. En este contexto, el secretario general de CCOO, Unai Sordo ha rechazado la territorialización del salario mínimo interprofesional al considerar que su “fragmentación” dejaría “sin efecto su finalidad última”, y ha defendido el salario mínimo de convenio como la vía adecuada para adaptar las retribuciones a las distintas realidades territoriales.
En respuesta a ello, el líder de CCOO Euskadi, Santi Martínez ha acusado a Confebask y a los sindicatos nacionalistas de “poner en peligro una base común de solidaridad interterritorial como el SMI”. Cabe recordar que la corrección salarial aprobada se traduce en un aumento de 37 euros mensuales, hasta los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas (518 euros anuales hasta los 17.094 euros).
De este modo, el salario mínimo anual en términos estatales se situará en 17.094 euros brutos con efectos retroactivos desde el 1 de enero. Dentro del conjunto del Estado, la subida beneficiará a aproximadamente unos 1,6 millones de personas trabajadoras, según los datos extraídos de la Encuesta de Población Activa (EPA) de 2024. La mayoría, el 65,8%, de las personas beneficiarias del SMI son mujeres, lo que equivale a 1,62 millones. También tiene más incidencia entre la población joven, puesto que la tasa de jóvenes que perciben el SMI prácticamente triplica al de trabajadores de más de 45 años.
Por sectores, el mayor porcentaje de personas asalariadas beneficiadas por el aumento del SMI se engloba en el ámbito de la agricultura y en los servicios. En cuanto a la distribución por territorios, Andalucía, Madrid, Valencia y Catalunya son las comunidades en las que más personas percibirán la subida.
Exento del IRPF
Igualmente, el incremento salarial se mantendrá exento de tributación en concepto de IRPF. Para ello, el Gobierno español dio luz verde a una nueva deducción de hasta 591 euros para garantizar que los perceptores del salario mínimo no se vean obligados a pagar IRPF.
La deducción funcionará igual que la vigente para 2025, de manera que los ingresos del trabajo de hasta 17.094 euros brutos anuales disfrutarán de esa deducción de 591 euros. Al mismo tiempo, los trabajadores con salarios entre los 17.094 euros y los 20.000 euros brutos al año podrán aplicarse una deducción que será decreciente a medida que aumenta la retribución para establecer una transición.
Con respecto a la retribución, las empleadas de hogar que trabajen por horas en régimen externo no podrán percibir menos de 9,55 euros por hora efectivamente trabajada. En el caso de contratos de duración determinada de menos de 120 días no podrán recibir una cuantía inferior a 57,82 euros por jornada legal en la actividad.
Desde 2018, el SMI ha aumentado un 66%, lo que supone 485,10 euros más al mes o 6.791,4 euros al año. Creado en 1963, este índice acumula 62 subidas hasta los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas.