Oñati ha olido este sábado a sidra y a talo. Ha sonado a trikitixa y a txistu. Y, durante unas horas, las calles han parecido ponerse de acuerdo para recordar de dónde viene todo esto: de la tierra, de las manos que trabajan, de los animales que observan con esa calma que solo ellos tienen y de unas tradiciones que ensalzan la labor del caserío.
Herri Eguna ha vuelto a sacar al pueblo a la calle y, desde primera hora, el paisaje se ha llenado de pasos, voces, música y curiosidad, con oñatiarras y visitantes recorriendo los distintos espacios de la fiesta. Este año, además, ha tocado mover algunas piezas del escenario habitual. Las obras que se ejecutan en la antigua universidad han obligado a trasladar a las artesanas y artesanos, todos locales, al claustro de la parroquia, donde han llenado sus rincones de madera, telas, herramientas y objetos nacidos de la paciencia y del trabajo de unas manos expertas.
Pero si ha habido un lugar que ha concentrado especialmente las miradas, ha sido aquel donde esperaba el ganado. Vacas, ovejas, caballos, perros... han permanecido ajenos al revuelo, quizá acostumbrados ya a convertirse en protagonistas por un día. A su alrededor, en cambio, no han faltado ojos atentos. Sobre todo, los de los más pequeños.
El 'templo' de la sidra
Y de los animales, al txotx, un ritual que lleva cuatro décadas poniendo su propio sello al Herri Eguna. A partir de las 12.00 horas, la multitud se ha dado cita en la Herriko Plaza, convertida en una gran sagardotegi al aire libre. Han corrido litros y litros de sidra -y no precisamente despacio-, que han ido regando las gargantas con el preciado caldo guipuzcoano.
Tampoco ha faltado el queso. En el certamen, que ha reunido a una decena de productores oñatiarras, se ha impuesto Aitor Anduaga, de Landeta. Gesaltza se ha hecho con el segundo puesto y Urtiagain ha completado el podio en tercera posición.
Entrega de los premios del concurso de quesos.
Oñati ha brindado a golpe de txotx y ha vuelto a demostrar, un año más, que al Herri Eguna no le faltan ni motivos ni ganas para sacar al pueblo a la calle. La fiesta continúa hasta el lunes.