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Euskadi diagnosticó 3.434 casos de depresión en 2025

Con motivo del Día de la Salud Mental, Satse exige blindar la salud mental de enfermeras y fisioterapeutas
Una mujer durante una sesión con personal psicológico. / Magnific.

Con motivo del Día Internacional de la Salud Mental, que se celebra mañana, 10 de octubre, el sindicato de enfermería Satse Euskadi ha reclamado a Osakidetza un plan para proteger la salud mental de enfermeras y fisioterapeutas. De esta manera ha querido poner el foco en la situación que viven miles de empleados sanitarios que desarrollan su labor en entornos asistenciales marcados por la "sobrecarga, la presión constante y unas condiciones laborales que, en demasiadas ocasiones, tienen un impacto directo sobre su salud mental".

El personal empleado en actividades sanitarias, que asciende a 67.315 en el año 2024, según los datos ofrecidos por el último ‘Panorama de la Salud’ publicado por el Instituto Vasco de Estadística (Eustat), supone un 7,1% del empleo total en Euskadi. De hecho, la oferta de plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE) en la convocatoria 2024/2025 ascendió a 566 plazas en Euskadi, un 7,2% más que en la convocatoria anterior (528). De ellas, 27 fueron destinadas a la especialidad de salud mental. 

Está claro que el bienestar psicológico constituye un componente esencial del estado general de la salud de una persona. La OMS define el estado de salud como "una forma de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedades o dolencias".

Esta perspectiva reconoce que la estabilidad psíquica no solo influye en la calidad de vida, sino que también determina la capacidad de las personas para afrontar los desafíos diarios, mantener relaciones saludables y participar de manera activa en la sociedad.

La prevalencia de problemas de salud mental, medido en síntomas de ansiedad y depresión, ha aumentado especialmente en las mujeres, de 16,8% en 2018 al 26,5% según el estudio estadístico mencionado anteriormente. En cuanto a los hombres, también ha habido un incremento importante al pasar del 9,6% en 2018 al 17,7% en 2024. Además, el 68,4 % de los fallecimientos por suicidio y lesiones autoinfligidas ocurridas en el año 2024 corresponde a hombres y el 31,6% a mujeres, según la estadística de defunciones. Durante 2025, un total de 3.434 personas fueron diagnosticadas por Osakidetza en Euskadi de depresión, un 12% menos que el año previo.

Salud mental de sanitarios

Para Satse, la salud mental de los profesionales sanitarios debe situarse entre las prioridades de las organizaciones dedicadas a la salud, por lo que reclama una "actuación decidida" que permita identificar, prevenir y corregir los factores de riesgo presentes en los centros de trabajo antes de que sus consecuencias sean "irreversibles".

En esa medida, el sindicato exige poner en marcha un Plan de Acción específico que incorpore medidas concretas de prevención y mejora, indicadores de seguimiento, así como un calendario de implantación, evaluación y revisión periódica que "permita verificar su cumplimiento y eficacia".

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En opinión de Satse, "proteger la salud mental de enfermeras y fisioterapeutas no es solo una cuestión de bienestar laboral", sino también una "condición imprescindible para garantizar una atención sanitaria segura y de calidad para toda la ciudadanía".

En ese sentido, el sindicato de enfermería ha denunciado en un comunicado que la exposición continuada a riesgos psicosociales se ha convertido en una realidad estructural dentro del sistema sanitario.

La central sindical ha advertido de que factores como la distribución y duración de la jornada laboral, la carga de trabajo, las demandas psicológicas del puesto, la falta de autonomía en la toma de decisiones, la escasa participación en la organización del trabajo o la insuficiencia de reconocimiento y apoyo profesional, "no solo generan fatiga y agotamiento emocional", sino que están provocando que "muchas enfermeras y fisioterapeutas lleguen a plantearse abandonar la profesión".

No obstante, ha destacado que, a pesar de ello, los profesionales sanitarios "continúan prestando una atención sanitaria de calidad gracias a su compromiso y responsabilidad profesional", asumiendo "un coste personal" que repercute en su salud y en su vida familiar y social.

09/10/2026