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El paso del tiempo y en particular, los trabajos mecánicos de desbroce y limpieza de cunetas en la actual A-625, a su paso por Amurrio, iban a terminar por hacer desaparecer al leguario de Saratxo. Uno de los pilares de piedra, de unos tres metros de alto, que se colocaron allá por 1775 en la construcción del camino carretil Pancorbo-Bilbao, para indicar a quien por él transitaba la distancia que le faltaba para llegar a destino.
Se hizo en leguas camineras, equivalente a unos 21.000 pies/hora (5.851 metros), ya que el Sistema Métrico Decimal que traería los mojones kilómetricos no se implantó hasta 1849. Es decir, se trata de patrimonio y, como tal, el de Saratxo -que marca “A Bilbao, seis leguas”- ha sido restaurado y trasladado 740 metros más al sur de su ubicación inicial, a fin de conservarlo.
El leguario de Saratxo en su nuevo emplazamiento del Parque Lineal del Nervión
En concreto, al trayecto por donde el bidegorri del Parque Lineal del Nervión atraviesa el paraje de Jauri (barrio de Los Mesones), junto a una nueva zona de esparcimiento y un panel informativo que, a las 18.00 horas de mañana sábado, acogerá una fiesta inaugural en la que habrá una charla musicada, en la que se dará a conocer la importancia de la “Legua de Saratxo”, además de hinchables para los y las más pequeñas, y un lunch a las 20.00 horas.
Al evento están invitadas todas las personas residentes en Saratxo, así como cualquier vecino o vecina de la comarca de Aiaraldea interesada en el tema que se quiera acercar. “El acto se va a celebrar en recuerdo y homenaje a Miguel Ángel y Josean Gutiérrez Villate impulsores de tantas mejoras en Saratxo. Vecinos que trabajaron siempre por su pueblo dejando una profunda huella entre todos nosotros”, han explicado desde la organización.
Panel informativo
El panel informativo, rubricado por la Junta Administrativa de Saratxo, el Ayuntamiento de Amurrio y la asociación etnográfica Aztarna recoge, en euskera y castellano, lo siguiente:
La “Legua de Saratxo” marca la distancia pendiente para finalizar el trayecto del camino real de Pancorbo hasta Bilbao. El pedestal está formado por un ensamblaje de piedra caliza de sillería. La base de 86cm de anchura aguanta cuatro tramos de forma cuadrada con amplitud de 70cm. Ribetes tallados visten el borde final de la base y el pilar. En la parte superior, peana, soporte y esfera adornan la columna. El poste ronda los 3m de altura. El último segmento pétreo alberga cincelada la inscripción “A BILBAO, SEIS LEGUAS”.
El paso del tiempo y en particular, los trabajos mecánicos de desbroce y limpieza de cunetas causaron desperfectos (desconchados, grietas, roturas) en el pequeño monumento cuadrangular. Restaurado en 2025, fue trasladado desde el “Barrio de la Legua” al trayecto por donde el bidegorri del Parque Lineal del Nervión atraviesa el paraje de “Jauri”, 740m más al sur de la ubicación inicial en la CN-625.
Detalle del panel informativo instalado junto al leguario de Saratxo
Las vías principales de comunicación han estado y están jalonadas por señalizaciones que indican la distancia entre poblaciones: miliarios en las calzadas romanas, leguarios en los caminos reales, mojones kilométricos en las carreteras o paneles en autovías y autopistas.
El Señorío de Bizkaia, Villa y Consulado de Bilbao encargaron al ingeniero José Santos Calderón el diseño y la dirección de la construcción de un camino carretil para enlazar Bilbao y Pancorbo. Las obras se prolongaron durante el decenio 1764-1774. El coste ascendió a 7.650.000 reales, el doble de la cantidad inicial presupuestada.
El leguario colocado en la margen izquierda del camino fue construido según la técnica tradicional de pared seca. En la ejecución, los canteros emplearon pico, cuñas, mazo, cepillo, martillos, puntero o cincel entre otras herramientas para extraer la piedra y cortar las piezas a la medida requerida y labrar, tallar detalles ornamentales y grabar la leyenda de la distancia para terminar con el montaje de las distintas piezas en un conjunto pétreo armonizado. La legua de Saratxo representa un acabado ejemplo artesanal del patrimonio caminero conservado en territorio alavés.
La legua caminera, equivalente al trazado recorrido a un paso normal por una persona en el período de una hora, fue la medida empleada para indicar la longitud de las rutas viarias antes de la llegada del sistema métrico decimal (SMD). La medida abarcó una extensión diferente según etapas históricas y las condiciones del terreno: 20.000 pies (5.572 metros), 21.000 pies (5.851 metros) o 24.000 pies (6.687 metros),…. En la legua de Saratxo, la opción del tamaño de 21.000 pies corresponde desde la ubicación original del poste hasta Bilbao a una distancia de 35,1 km., medición bastante acorde a la calculada por SMD.