En Bergara, donde cerca de una cuarta parte de la población supera los 65 años, la asociación de personas jubiladas y pensionistas San Joxepe se ha consolidado como un auténtico motor de la vida del municipio. No en vano, cerca de uno de cada cuatro mayores de la localidad forma parte de este colectivo.
Al cierre de 2025, San Joxepe alcanzó los 1.870 socios y socias activas, frente a los 1.733 del año anterior, lo que confirma una tendencia de crecimiento sostenido. De ellos, 1.560 tienen menos de 87 años y 310 superan esa edad. Durante el ejercicio se registraron 140 altas y 81 bajas, unas cifras que evidencian tanto la capacidad de atracción de la entidad como el alto grado de fidelidad de sus miembros.
La actividad diaria refleja con claridad esta vitalidad. A lo largo del año se contabilizaron 192.960 accesos a la sede, vinculados a talleres, cursos, encuentros y gestiones cotidianas. A ello se suman 4.166 asistencias a eventos concretos, una cifra que se queda corta si se consideran celebraciones multitudinarias como la fiesta de la primavera, las tradicionales chocolatadas o el día de Gaztañerre, donde la participación supera ampliamente los registros formales.
Todos estos datos fueron desgranados en la asamblea general anual, que recientemente acogió la sede de la calle Boni Laskurain. En esta reunión, se realizó un balance del ejercicio 2025, además de avanzar las líneas del programa para este año.
Asistencial, recreativo y cultural
San Joxepe articula su labor en tres ámbitos complementarios: el asistencial y terapéutico, el recreativo y festivo, y el cultural, en estrecha colaboración con otras entidades.
Entre las actividades permanentes destacan disciplinas como la danza, el yoga o el tai chi, el taller de memoria y el coro, mientras que la programación temporal incluye excursiones, salidas montañeras, juegos de mesa, conferencias, el concurso de fotografía, y los cursos de alfabetización digital desarrollados en colaboración con Izarbide y la Fundación La Caixa. Por su parte, el ciclo Kulturaldia, que tiene lugar en octubre, constituye el evento propio más característico, con una larga trayectoria y una importante capacidad de convocatoria dentro de la asociación bergaresa de veteranos.
El hogar mantiene, asimismo, una estrecha relación con el tejido social, participando junto a entidades como Agijupens, Nagusilan, Duintasuna, Jardun, Ndank Ndank Elkartea, la Fundación Goyeneche y los distintos centros escolares.
La sede se queda pequeña
El crecimiento constante de la actividad plantea, sin embargo, algunos retos. Tal y como señalan desde la junta directiva de San Joxepe, el actual edificio muestra signos de quedarse pequeño ante el aumento de usuarios, lo que abre el debate sobre la adaptación de los espacios existentes o la búsqueda de nuevas ubicaciones. Ante esta situación, creen que el Ayuntamiento tendrá que valorar soluciones que permitan atender la creciente demanda de un colectivo con gran presencia en la dinámica diaria del municipio.
Al mismo tiempo, desde San Joxepe lanzan una invitación a aquellas personas que se aproximan a la jubilación para que se sumen a la asociación.