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Rusia y China, contra las “tendencias hegemónicas” de Occidente

Xi Jinping y Putin amplían su cooperación estratégica, exigen el fin de los ataques contra Irán y refuerzan su eje geopolítico
Los presidentes de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, durante la visita del mandatario ruso a Pekín.
Los presidentes de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, durante la visita del mandatario ruso a Pekín. / E. P.

Actualizado hace 9 minutos

Los presidentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladímir Putin, consolidan en Pekín su eje geopolítico frente a las "tendencias hegemónicas" occidentales. En la jornada central de la visita de Estado del mandatario ruso, ambos líderes extendieron su tratado de buena vecindad, firmaron declaraciones para un “orden internacional justo” y exigieron el cese de los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, situando a la capital china como el epicentro diplomático mundial tras el reciente viaje de Donald Trump.

La vigesimoquinta visita de Putin a China, recibida con honores militares en el Gran Palacio del Pueblo, escenificó una sintonía "sin precedentes", tal y como la calificó el líder ruso. Coincidiendo con el 25º aniversario del Tratado Bilateral de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa y el 30º de su asociación estratégica, firmaron declaraciones sobre el fortalecimiento de su cooperación y el establecimiento de un mundo “multipolar”. Xi Jinping advirtió del peligro de retornar a la "ley de la selva" y lamentó el "hegemonismo unilateral", pidiendo una estrategia a "largo plazo". Putin afirmó que Moscú y Pekín desempeñan un papel "estabilizador" y "fundamental" por un orden justo. Ambos líderes presidieron la firma de una veintena de acuerdos bilaterales científicos, energéticos y ferroviarios de los 40 previstos.

Oriente Medio en el centro de la agenda

La crisis en Oriente Medio centró gran parte de las conversaciones. En su declaración conjunta, condenaron los ataques militares de EE.UU. e Israel contra Irán por "violar el derecho internacional" y minar la estabilidad, reclamando un pronto retorno al diálogo. Denunciaron el empleo "hipócrita" de las negociaciones como "tapadera" para lanzar ofensivas y censuraron "el asesinato de dirigentes de países soberanos" —en alusión al bombardeo que mató al líder supremo iraní, Ali Jameneí— y el "secuestro de líderes nacionales para su enjuiciamiento", en referencia al apresamiento del venezolano Nicolás Maduro por Washington. Subrayaron la "inmunidad" de los gobernantes como garantía de las relaciones internacionales, al tiempo que exigieron una "tregua sólida" en la Franja de Gaza para el acceso ininterrumpido de ayuda humanitaria.

"Postura objetiva" sobre Ucrania

Respecto a la guerra de Ucrania, respaldaron una solución negociada que busque "eliminar por completo" las raíces del conflicto, en alusión al acercamiento de la OTAN a las fronteras rusas. Las conversaciones de paz están estancadas desde febrero por la implicación del mediador estadounidense en la guerra de Irán, mientras el ejército ruso apenas avanza. Putin agradeció a Pekín su "postura objetiva e imparcial", en una relación donde China facilita el abastecimiento tecnológico de uso militar a Rusia ante las sanciones. Paralelamente, la Cancillería china desmintió un reporte de Financial Times que aseguraba que Xi dijo a Trump que Putin podría arrepentirse de la invasión, calificándolo como "completamente inventado".

Algunos avances en energía

En el plano energético se evidenciaron los intereses y límites bilaterales. Rusia busca afianzar a China como mercado alternativo tras perder clientes europeos, mientras Pekín desea diversificar suministros para esquivar el bloqueo del estrecho de Ormuz por Irán y EE.UU., por donde pasa el 45% de sus importaciones de hidrocarburos. El año pasado, Moscú suministró a China 101 millones de toneladas de petróleo y 49.000 millones de metros cúbicos de gas. No obstante, la cumbre concluyó sin la firma definitiva ni un calendario para el gasoducto Fuerza de Siberia-2, un proyecto de 2.900 kilómetros a través de Mongolia para transportar 50.000 millones de metros cúbicos anuales. Ante el primer ministro Li Qiang, Putin defendió proteger la cooperación frente a la "influencia externa", mientras avanzan los planes de la ruta del Lejano Oriente.

La cumbre concluyó con un banquete oficial, tomando sus ya tradicionales tazas de té. Un encuentro que se celebra una semana después de la visita de dos días de Donald Trump a Pekín, que “reseteó” las relaciones bilaterales abordando la guerra comercial, Taiwán y las crisis internacionales. Así, la sucesión de estas visitas de alto nivel consolida a la capital china como el "epicentro de la diplomacia mundial" en el actual tablero geopolítico.

2026-05-20T15:33:08+02:00
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