La Guardia Civil ha confirmado que los dos últimos vagones del AVE que permanecían en la zona del accidente ferroviario de Urda (Toledo) ya han sido retirados. Los trabajos han concluido durante la mañana de este sábado, 7 de noviembre, diez días después de la colisión entre dos trenes que dejó un balance de 69 fallecidos.
La retirada de los últimos convoyes supone un nuevo avance en las labores desarrolladas en el lugar del siniestro, ocurrido el pasado 28 de octubre. No obstante, la actividad policial continuará en el entorno del accidente para esclarecer las circunstancias en las que se produjo la tragedia.
Retiran los últimos dos vagones del AVE y la Policía Judicial seguirá investigando sobre el terreno.
La Guardia Civil reduce la vigilancia en la zona cero
Tras la retirada de los últimos vagones, la Guardia Civil modificará el dispositivo de vigilancia establecido en el lugar del accidente.
Según han explicado fuentes del instituto armado, los agentes dejarán de mantener una presencia estática y permanente sobre el terreno y pasarán a realizar controles de manera "esporádica".
La vigilancia continuará coordinándose con los efectivos de seguridad privada de Adif, que serán los encargados de permanecer en la zona.
Por su parte, la Policía Judicial seguirá trabajando sobre el terreno para avanzar en la investigación del accidente y recopilar los elementos necesarios para determinar cómo se produjo la colisión.
69 fallecidos y tres víctimas pendientes de entrega
El balance oficial de víctimas mortales se mantiene en 69 personas fallecidas. Así lo recoge la última actualización del Centro Integrado de Datos, que también ha confirmado que los restos de 66 víctimas ya han sido entregados a sus familiares.