El Reino Unido debe prepararse para un posible conflicto armado en los próximos años. El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, ha advertido de que el país dispone de poco más de 1.000 días para estar preparado, junto a sus aliados de la OTAN, para combatir y ganar una guerra. En un artículo publicado en The Telegraph, el responsable de Defensa alerta de que el aumento de las capacidades militares de Rusia y el desarrollo de su economía de guerra podrían situar a sus adversarios en condiciones de atacar antes de 2030.
"Mi prioridad fundamental es garantizar que este país esté preparado para librar y ganar una guerra", sostiene Streeting en la citada publicación. El ministro defiende que reforzar la capacidad militar es esencial para disuadir a posibles agresores, aunque insiste en que el país también debe estar preparado para responder si la disuasión no funciona.
"Para evitar lo peor, debemos prepararnos para ello", afirma, ante lo que considera un escenario de riesgo cada vez más preocupante.
'Be Ready': la campaña para prepararse
Las advertencias del ministro coinciden con el lanzamiento de Be Ready ("Estad preparados"), una campaña gubernamental que pide a los hogares británicos disponer de suministros suficientes para afrontar al menos 72 horas de emergencia.
La iniciativa no se limita a un posible conflicto armado. También contempla situaciones como ciberataques, apagones eléctricos, fenómenos meteorológicos extremos o interrupciones de servicios esenciales que dificulten el acceso a alimentos, agua o medios de comunicación.
La recomendación es que cada hogar prepare progresivamente un pequeño kit de emergencia. Entre los elementos esenciales figuran agua potable, alimentos no perecederos, productos de higiene, una linterna con pilas, mantas, una radio a pilas o de manivela y una batería externa para el móvil.
Agua, comida y una radio: lo que Reino Unido recomienda guardar en casa ante una posible emergencia.
La guía oficial recomienda disponer de tres litros de agua por persona y día para beber, es decir, nueve litros por persona para tres días. Se necesitaría más para cocinar y para otras necesidades de higiene.
También aconseja guardar dinero en efectivo, copias de documentos importantes, números de teléfono anotados en papel y un botiquín con los medicamentos esenciales. Los hogares con bebés o animales de compañía deben contemplar, además, sus necesidades específicas.
El Gobierno, sin embargo, llama a la cautela: no pide llenar los carros de la compra de golpe, sino comprobar qué productos hay ya en casa e incorporar poco a poco los que falten. El objetivo es evitar que una emergencia provoque una dependencia absoluta de los supermercados, los cajeros automáticos o los sistemas de pago electrónico.
El Gobierno niega que pretenda provocar alarma
La campaña ha abierto un debate sobre cómo comunicar los riesgos sin generar miedo entre la población. Durante el programa BBC Question Time, un miembro del público preguntó a Streeting si las recomendaciones no podían interpretarse como una forma de alarmismo.
La preocupación trae recuerdos de lo vivido en el pasado: el Reino Unido ya vivió escenas de compras masivas durante los primeros días de la pandemia de covid-19.
Streeting defendió que el Gobierno había debatido cómo transmitir el mensaje para mantener a la ciudadanía "alerta, pero sin alarmarla". También señaló que otros países europeos llevan tiempo impulsando medidas de preparación doméstica ante emergencias.
La finalidad, según el Ejecutivo, es que las familias puedan gestionar las primeras horas de una crisis mientras los servicios de emergencia atienden las situaciones más graves.