La paratriatleta vasca Rakel Mateo ha decidido poner punto final a una carrera ejemplar en el paratriatlón para embarcarse en una nueva aventura deportiva: la paraescalada. La deportista lo anunció en las instalaciones de Basque Team Zentroa, en Getxo, arropada por Gorka Iturriaga, director de Actividad Física y Deporte del Gobierno Vasco, y por Olatz Legarza, coordinadora de la Fundación Basque Team. La atleta se marca un objetivo tan claro como ambicioso: competir en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
Tras años de entrega absoluta al paratriatlón, disciplina en la que se ha consolidado como una de las referencias del deporte adaptado a nivel internacional, Mateo afronta esta transición como una evolución natural. En esta nueva etapa, continuará respaldada por sus patrocinadores habituales. "Necesitaba un nuevo reto que me motivara tanto física como mentalmente", aseguró, destacando la complejidad técnica y estratégica de la escalada como un factor determinante para dar este paso.
Durante los últimos años, la deportista ha compaginado un calendario deportivo de alto nivel con su trabajo en Lantegi Batuak, una combinación que la ha llevado a vivir auténticas jornadas maratonianas. A ello se ha sumado la capacidad de sobreponerse a los problemas derivados de la amputación de su pierna lesionada tras un accidente laboral. Pese a todo, Mateo ha logrado enlazar tres ciclos paralímpicos completos: los Juegos de Río de Janeiro 2016, los Juegos de Tokio 2020 y los Juegos de París 2024.
De esas tres citas, Mateo regresa con dos diplomas paralímpicos y un décimo puesto, además de resultados tan destacados como el cuarto lugar en el Mundial de Abu Dhabi 2021 o las cuatro medallas europeas -tres bronces y una plata- que confirman su trayectoria al más alto nivel.
Ahora, la deportista vasca se prepara para un cambio de registro exigente. "Cierro una etapa de mi vida, pero abrazo ya la siguiente. No voy a dejar el deporte", afirmó con determinación. La paraescalada requiere un dominio técnico muy preciso, así como una preparación específica que Mateo ya ha comenzado a trabajar mediante entrenamientos intensivos y un plan estructurado por su equipo. Competirá en la clase AL2, destinada a deportistas con discapacidad en una extremidad inferior.
La cita de Los Ángeles 2028 tendrá un significado especial: será la primera ocasión en que la paraescalada forme parte del programa paralímpico, integrándose entre los 23 deportes oficiales. Se prevé la participación de unos 80 atletas repartidos en ocho pruebas con medallas, que abarcarán diversas discapacidades físicas y visuales. Una oportunidad histórica para una disciplina en expansión… y también para Mateo, siempre dispuesta a desafiar sus propios límites.
"Quiero estar en esos Juegos y competir al máximo nivel", afirmó. Palabras que condensan la esencia de su carrera: resiliencia, ambición y una capacidad extraordinaria para reinventarse. Con su salto a la roca, Rakel Mateo abre una nueva vía en su ya brillante trayectoria deportiva, confirmando que, para ella, las cumbres siempre están ahí para ser conquistadas.