El lehendakari, Imanol Pradales, ha reivindicado el valor del autogobierno vasco y ha reclamado nuevas capacidades políticas para Euskadi con motivo del 47 aniversario del Estatuto de Gernika, aprobado en referéndum el 25 de octubre de 1979. En un texto publicado este domingo en LinkedIn, ha hecho balance de estas casi cinco décadas, en las que considera que el Estatuto ha permitido consolidar las instituciones vascas y desarrollar un modelo de bienestar, pero ha advertido de que el pacto sigue sin cumplirse íntegramente.
Pradales ha recordado que casi seis de cada diez vascos acudieron a votar en aquella consulta y que el 90,27% de los votos emitidos fueron favorables al Estatuto, con 831.839 votos afirmativos frente a 47.529 negativos. El lehendakari, que tenía cuatro años entonces, ha evocado la incertidumbre y la ilusión que acompañaron a una jornada que considera decisiva para la evolución de Euskadi.
En su repaso histórico, ha destacado el contexto en el que se aprobó el texto, tras cuatro décadas de dictadura, en un escenario de amenazas militares, violencia terrorista, crisis económica y dificultades para la industria vasca. También ha reivindicado el acuerdo político alcanzado entre diferentes sensibilidades y ha recordado el papel de los dirigentes que defendieron aquella vía, entre ellos el entonces presidente del Consejo General Vasco, Carlos Garaikoetxea.
Un pacto que sigue pendiente
El presidente del Gobierno vasco ha resumido en tres las principales conclusiones de estos 47 años. En primer lugar, ha defendido que el Estatuto ha sido un instrumento fundamental para consolidar el autogobierno, vertebrar Euskadi y desarrollar servicios públicos propios en ámbitos como la sanidad, la educación, la seguridad, el empleo y la protección social.
En segundo lugar, ha considerado que el texto fue un acuerdo de mínimos condicionado por la desigualdad en la relación de fuerzas y la presión de los sectores más conservadores del Estado. Pese a ello, ha destacado el trabajo negociador de los representantes vascos y la actitud del entonces presidente español, Adolfo Suárez, para alcanzar un pacto que reconocía el autogobierno como un derecho originario.
La tercera conclusión, que ha calificado de "más amarga", es que el Estatuto ha sido "desnaturalizado y erosionado" mediante distintos mecanismos y decisiones de los sucesivos gobiernos del Estado español. Pradales ha subrayado que esta legislatura se han conseguido 14 nuevas competencias, entre ellas las políticas pasivas de empleo, las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social, el salvamento marítimo y las autorizaciones de trabajo para personas extranjeras.
Sin embargo, ha señalado que continúan pendientes materias como la gestión del régimen económico de la Seguridad Social, incluidas las prestaciones contributivas, y los puertos de Bilbao y Pasaia. "La realidad es que 47 años después, sigue sin cumplirse íntegramente", ha denunciado.
El autogobierno como defensa
Pradales ha defendido que el autogobierno permite a Euskadi gestionar sus propios intereses y afrontar desafíos como el cambio climático, la migración y la disrupción tecnológica. También ha advertido del deterioro del clima político en el Estado y de la presencia de fuerzas que, a su juicio, cuestionan el autogobierno vasco.
En este contexto, ha aludido expresamente a Vox, al que ha acusado de negar la identidad vasca y defender la supresión de las libertades de Euskadi, y ha advertido de sus posibilidades de acceder al Gobierno en las próximas elecciones.
El lehendakari ha concluido apelando a la responsabilidad colectiva de preservar lo conseguido y avanzar hacia nuevas capacidades políticas. Ha defendido hacerlo "en positivo", sin ir contra nadie ni caer en la confrontación, y ha cerrado su mensaje con una frase que resume su reivindicación: "Somos porque decidimos y decidimos porque somos".