Política

Pradales pide autocrítica a los tribunales ante unas decisiones que “cuesta entender”

El lehendakari alerta de la "desafección" ciudadana, y pide una justicia rápida y sin "presiones políticas, económicas o sociales"
El lehendakari, Imanol Pradales, con el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Iñaki Subijana, en la apertura del año judicial / Efe

La tardanza de la justicia en resolver los asuntos que tiene entre manos por la escasez de medios personales y materiales preocupa desde hace años y, en sus últimos discursos de apertura del año judicial en Bilbao, el lehendakari Pradales y el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Iñaki Subijana, habían alertado sobre esta cuestión y habían elevado la presión sobre el Estado español para que pusiera remedio. Esta vez, Imanol Pradales ha reconocido los avances, las 17 nuevas plazas que se han creado, los pasos para acelerar los juicios, y los acuerdos en la Junta de Seguridad para que los informes de la Ertzaintza cuenten a la hora de expulsar a los delincuentes extranjeros multirreincidentes. Se empieza a remediar uno de los focos de desafección ciudadana, el relacionado con la impunidad. Pero hay más, y esa es la nueva reflexión que ha querido suscitar el lehendakari este martes en la apertura del año judicial en el TSJPV. Pradales ha pedido a la justicia que haga "autocrítica" ante algunas decisiones que "cuesta entender" y que generan "desafección ciudadana". El lehendakari no concretó a qué decisiones se refería, y fuentes de Lehendakaritza aseguran que la intención de Pradales era lanzar un mensaje en genérico, para alertar de que la sociedad no entiende algunas de las decisiones que se toman. No confirman si se refiere, por ejemplo, al estallido social que ha provocado el desahucio de Maricarmen, confirmado por el Tribunal Supremo, y que ha provocado concentraciones multitudinarias en Madrid que recuerdan al movimiento de los indignados del 15-M. En los últimos días, también han llegado otras decisiones judiciales más relacionadas con el ámbito de la política, como la anulación del decreto de los perfiles de euskera en la administración pública por no contar con una memoria económica suficiente (decisión del propio TSJPV), y el Estado lleva una temporada inmerso en fuertes tensiones entre la justicia y la política por la amnistía o no del expresident Puigdemont o los casos que afectan al PSOE.

"La independencia judicial es una garantía esencial del Estado de Derecho. Jueces y tribunales deben ejercer su función sin presiones políticas, económicas o sociales y con pleno sometimiento a la ley. Pero independencia no significa ausencia de responsabilidad, de control o de debate público", alertó Pradales. El lehendakari pidió que se mantenga el equilibrio entre la independencia judicial y la libertad para criticar sus decisiones. "De ese equilibrio nace el verdadero prestigio de las instituciones. Cometeríamos un grave error si pensásemos que la desafección de la ciudadanía afecta exclusivamente a la política. Es la confianza y la legitimidad del conjunto de los poderes públicos lo que está en juego. Y a todos nos corresponde restaurarlas. Los datos sociológicos más recientes muestran que la confianza de la ciudadanía vasca en los tribunales de justicia, como en otros poderes públicos, ha disminuido. En el caso de la justicia, la confianza social continúa siendo insuficiente. Existe un debate público que, cada vez con mayor intensidad, empieza a cuestionar su independencia. Debate que algunos actores se encargan de alimentar a su conveniencia. También es una realidad, en no pocas ocasiones, la lentitud y la acumulación de los casos sin resolver. Y es oportuno reconocer que, a veces, hay algunas actuaciones y resoluciones judiciales que por parte de la opinión pública cuesta entender", constató.

Por ello, Pradales dijo que "todos estamos llamados a hacer un ejercicio de reflexión y autocrítica". El lehendakari volvió a deslizar la idea de que la justicia necesita algún tipo de "fiscalización" independiente, como ocurre con el resto de poderes del Estado. No es la primera vez que lo menciona. A continuación, puso en valor las medidas que ha puesto en marcha su Gobierno para que la justicia sea "más cercana y accesible": los trabajos para crear un modelo propio de Oficina Judicial, más ágil y que conecte los Tribunales de Instancia con los servicios comunes; el anteproyecto de Justicia Restaurativa y las actuaciones para que exista una "comunicación empática, derecho a una información de calidad, apoyo emocional, o formación del personal"; y un sistema accesible para los menores, las personas mayores o las personas con algún tipo de discapacidad.

Por otro lado, el lehendakari insistió en hacer más para garantizar que los juicios se puedan realizar en euskera cuando sea necesario. "Me refiero a garantizar de verdad los derechos lingüísticos. Nadie se imagina no poder realizar un juicio en castellano; acercarse a un juez, abogado o fiscal y que no sepa castellano. Entonces, ¿por qué tenemos que aceptar lo contrario con el euskera, si es una lengua oficial? Aunque hemos avanzado, todavía queda mucho trabajo por delante. Es cierto, hemos dado pasos y estamos trabajando propuestas juntos, y quiero agradecerlo en este acto. Hagamos este camino juntos", animó.

Foro La Toja

Pradales, además, ha sido invitado al Foro La Toja de Galicia, donde compartirá una mesa de debate con el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda (PP), y el president de Catalunya, Salvador llla (PSC). Hablarán sobre competitividad y cohesión territorial en un coloquio moderado por Antón Costas, presidente del Consejo Económico y Social. Se da la circunstancia de que el presidente español suele acudir a inaugurar estos foros, así que podría darse el caso de que Pedro Sánchez coincida o tenga algún tipo de conversación privada con el lehendakari, pero la consejera Ubarretxena no quiso generar expectativas al respecto y, de hecho, no hay fecha para la comisión bilateral presidida por ambos que fue aplazada en julio.

29/09/2026