Vida y estilo

Posparto exprés: la cara oculta de los cuerpos “perfectos” de las redes

Las imágenes de influencers que muestran una recuperación en tiempo récord pueden generar expectativas poco realistas sobre los cambios que experimenta el cuerpo después del embarazo
Abdomen de una madre en el postparto con su hijo en brazos. / Magnific

Durante los últimos años, las redes sociales han contribuido a popularizar una imagen del posparto en la que parece que recuperar el cuerpo anterior al embarazo es cuestión de semanas. Fotografías en bikini, abdominales definidos y regresos al gimnasio a los pocos meses transmiten una idea de recuperación exprés que no siempre se corresponde con la realidad. Detrás de esa apariencia puede seguir habiendo cambios físicos que no son visibles a simple vista.

El fenómeno también ha llegado a los perfiles de conocidas influencers y celebrities, algunas de las cuales han compartido públicamente sus experiencias con la diástasis abdominal, una alteración que puede aparecer durante el embarazo y que afecta a la pared abdominal. Pero mostrar un abdomen plano no significa necesariamente que la musculatura haya recuperado su función, del mismo modo que mantener una barriga más prominente no implica que exista un problema.

Un abdomen plano no siempre es sinónimo de recuperación

La recuperación después del parto no tiene un calendario único. El tipo de parto, la cicatrización, el estado del suelo pélvico, la presencia de diástasis o hernias, la condición física previa y la propia evolución de cada mujer influyen en el proceso.

Por eso, volver rápidamente al gimnasio o recuperar la cintura no debería considerarse una medida del éxito del posparto. Una mujer puede tener una apariencia física similar a la que tenía antes del embarazo y continuar presentando dificultades funcionales. Otra puede tardar más en recuperar su silueta y, sin embargo, haber recuperado correctamente la fuerza y el control necesarios para moverse y realizar sus actividades cotidianas.

En este sentido, desde la Agrupación Española de Diástasis Abdominal (AEDA) insisten en que el aspecto externo no es suficiente para valorar cómo se encuentra el abdomen. La función, la fuerza y la respuesta del cuerpo ante los esfuerzos son aspectos fundamentales.

Abdomen plano. Magnific

El problema de compararse con las redes sociales

Los contenidos de recuperación posparto en Instagram y otras plataformas pueden convertirse en una fuente de presión para las mujeres. Especialmente cuando muestran transformaciones radicales acompañadas de mensajes que prometen resultados en pocas semanas.

Los populares vídeos de ejercicios, retos de 21 días o métodos que aseguran recuperar rápidamente la cintura pueden transmitir una falsa sensación de que existe una fórmula universal para recuperarse del posparto. Sin embargo, no todos los ejercicios son adecuados para todas las mujeres ni en todas las fases del posparto.

Además, las fotografías de “antes y después” pueden resultar engañosas. La postura, la iluminación, el ángulo de la cámara, la ropa o incluso la edición pueden modificar notablemente el aspecto del abdomen. Comparar el propio cuerpo con una imagen cuidadosamente preparada para redes sociales puede generar frustración y una percepción distorsionada de la recuperación.

Un estudio publicado en 2025 analizó contenidos de Instagram relacionados con diástasis y ejercicio y encontró que el 60,7% de las publicaciones analizadas ofrecía recomendaciones que no estaban respaldadas por la literatura científica. El dato pone de manifiesto la importancia de comprobar quién proporciona los consejos y en qué evidencia se basan.

¿Cuándo conviene consultar?

Aunque cada recuperación es diferente, existen determinadas señales de alerta en el posparto que justifican una valoración profesional. Entre ellas se encuentra la aparición de un abombamiento en la línea central del abdomen al incorporarse, toser o realizar un esfuerzo, así como una sensación persistente de debilidad o falta de control abdominal.

También conviene consultar si existen dolor abdominal, lumbar o pélvico, pérdidas de orina, sensación de presión o pesadez en el suelo pélvico, o un bulto localizado que pueda corresponder a una hernia.

La fisioterapia especializada puede formar parte de la recuperación, con trabajo progresivo de fuerza, control de las presiones y retorno gradual a la actividad física. En determinados casos puede ser necesaria una valoración quirúrgica, especialmente cuando existen hernias u otras alteraciones que lo aconsejen. Ambas vías pueden formar parte del proceso y deben plantearse de forma individualizada.

Sesión de fisioterapia postparto. Magnific

Recuperarse no es volver a ser la de antes

La idea de que el cuerpo debe recuperar cuanto antes su aspecto previo al embarazo puede hacer que muchas mujeres vivan el posparto como una carrera. Sin embargo, la recuperación no debería medirse por la velocidad con la que desaparece la barriga o se vuelve al gimnasio.

Más importante que alcanzar una determinada imagen es recuperar progresivamente la fuerza, la seguridad y la capacidad para realizar las actividades cotidianas sin dolor ni molestias. En lugar de preguntarse cuándo volverán a tener el cuerpo de antes, puede ser más útil plantearse qué necesita su cuerpo en cada etapa y contar con profesionales cualificados que acompañen el proceso.

06/09/2026