La seguridad vial ha dado un giro definitivo con la obligatoriedad de las balizas V-16, los dispositivos luminosos que ya son el método legal para señalizar incidencias en las carreteras españolas. Este sistema busca evitar los atropellos al eliminar la necesidad de caminar por el arcén para colocar los triángulos, aunque su implantación sigue generando dudas sobre si su visibilidad es suficiente en comparación con la señalización tradicional.
En el mundo del caravaning, este cambio se vive con especial atención. Al tratarse de vehículos de gran volumen que a menudo circulan por rutas secundarias o de montaña, existe una preocupación real sobre si la luz de la baliza puede quedar oculta por la propia carrocería o si su alcance es el adecuado para advertir a otros conductores con la antelación necesaria en situaciones de peligro.
En la sección Euskadi Camper, patrocinada por la energía verde de Bluetti, hemos hablado con Jesús Gallardo Ramírez, presidente de la PACA, quien ha manifestado su desacuerdo con la eficacia de estos nuevos dispositivos. Jesús ha explicado por qué prefiere los sistemas físicos de toda la vida y ha detallado las carencias que, a su juicio, presenta esta tecnología luminosa a la hora de garantizar una seguridad real en ruta.