Política

PNV y EH Bildu quieren incluir al PSE en el blindaje del euskera

El vicelehendakari socialista Mikel Torres se enroca y avisa de que no son un partido “veleta”
El vicelehendakari segundo, el socialista Mikel Torres, este sábado en Portugalete en el 39º aniversario del atentado contra la Casa del Pueblo / Efe

La negociación para dotar de seguridad jurídica a los requisitos de euskera en el acceso al empleo público vivirá otro momento álgido la próxima semana, cuando los partidos revelen el contenido de sus enmiendas a las diferentes reformas de la Ley de Empleo Público registradas por PNV y EH Bildu. Habrá enmiendas de los propios grupos proponentes, y también de PSE, PP y Sumar. Con ello, llegarán las consabidas reacciones públicas. Pero, a partir de ahí, la idea es que las conversaciones entren en una fase de discreción y en unas semanas de sosiego dentro de la ponencia para tramitar la ley. Y, si se trata de sosiego, los representantes de PNV, EH Bildu y PSE consiguieron llevar a cabo este sábado un debate con grandes y notorias diferencias en el fondo, pero sin demasiadas tensiones en las formas. Lo hicieron en la tertulia del Parlamento en las Ondas de Radio Euskadi, a pesar de que el PSE ha dado por imposible un acuerdo y se opone a la iniciativa que tramitan sus socios del PNV (y a la de EH Bildu). Un día antes, EH Bildu había revelado la “decisión” del PNV de explorar un acuerdo también con otras fuerzas. Pero solo el PP se tomó a la tremenda los contactos que va a mantener el PNV con la izquierda abertzale y da por hecho que habrá acuerdo entre ambos.

El socialista Pau Blasi se limitó a exponer la posición de su partido sobre los requisitos lingüísticos, sin extraer ninguna conclusión sobre la salud del pacto PNV-PSE o la gobernabilidad del Ejecutivo Vasco, ni cargar contra los contactos de los jeltzales. Aquí habría que hacer otra precisión: el PNV no “lanza las campanas al vuelo” con EH Bildu ni tiene grandes expectativas de acuerdo en general. Y nadie ha hablado este sábado de marginar al PSE o dejarlo por imposible con Eneko Andueza. Tanto los jeltzales como la izquierda abertzale quieren incluir a los socialistas en este diálogo y quieren que esté en los hipotéticos consensos que pudieran construirse. EH Bildu encuadró en este mismo contexto las reuniones que va a mantener no solo con los sindicatos ELA y LAB, sino también con CCOO, la central con la que estalló la polémica de la última edición de Korrika, ya que quedó fuera de la carrera tras las informaciones que situaban al sindicato detrás de unas maniobras organizadas contra los requisitos de euskera.

Sin embargo, el acuerdo con el PSE es muy poco probable. El vicelehendakari segundo, el socialista Mikel Torres, aseguró en Portugalete que no son un partido “veleta” y no van a traicionar a sus votantes ni a los trabajadores que tienen derecho a recurrir los requisitos. Es más, auguró más sentencias contrarias “a los abusos” y defendió a los trabajadores que recurren. “No piensen ni por un momento que va a dejar de haber denuncias ni sentencias contrarias a los abusos”, lanzó.

El PNV constata las posiciones "divergentes"

En la tertulia, desde el PNV, Aitor Urrutia señaló que la fase clave será la del debate en ponencia, cuando termine el plazo de enmiendas el próximo jueves. Será el momento de “analizar los textos encima de la mesa y explotar todas las vías”. Ahora bien: “No vamos a generar expectativas ni lanzar ninguna campana al vuelo porque es evidente que hay posiciones muy divergentes”.

Desde EH Bildu, Josu Aztiria defendió que en estas conversaciones “tienen que estar PSE y Sumar”. “Tienen que ser parte de la solución. Los acuerdos de país los tenemos que hacer entre todas las tradiciones políticas. Creo que tenemos un suelo común”, dijo. Según anunció, las enmiendas de Bildu intentarán “facilitar” ese pacto “inclusivo”.

El socialista Pau Blasi descafeinó este debate. “Tampoco sé si ha cambiado tanto el escenario desde el martes”, comenzó, en referencia al día en que Andueza anunció que no era posible el acuerdo. El PSE sigue pensando que la propuesta del PNV rompe los consensos alcanzados entre ambos en la pasada legislatura sobre el decreto de perfiles, no comparte que exista “la supuesta ofensiva judicial”, y se opone a la idea del PNV, a dar autonomía a cada ayuntamiento o institución para que fije sus propios requisitos. “Hemos estado meses negociando con el PNV y también en contactos con Bildu, pero entendemos que todavía estamos muy lejos. Quieren aprovechar la circunstancia para elevar el listón de las exigencias”, resumió.

El jeltzale Urrutia dio la réplica negando que rompan ningún consenso, recordó que hay una serie de agentes que están recurriendo los requisitos en los tribunales, y que la existencia de esas sentencias ha generado una situación nueva. Y recordó que no da por perdido el apoyo del PSE.

Jon Hernández, de Sumar, recordó que ellos tampoco comparten ninguna de las propuestas registradas, y se alejó incluso más del texto de EH Bildu porque es “de máximos”. Desde el PP, en una posición totalmente alejada, Ainhoa Domaica anunció una “era de acuerdos PNV-Bildu”. Y desterró con especial énfasis la propuesta de EH Bildu, que defiende la exigencia generalizada de euskera y fijar a partir de ahí unos índices de progresividad para que algunas instituciones puedan avanzar con mayor lentitud. En este contexto, desde dentro del Gobierno, el vicelehendakari socialista Mikel Torres aseguró en Portugalete que el PSE no va a traicionar a sus votantes ni es un partido “veleta” y que, “por eso, tiene muy clara, por ejemplo, la posición sobre la reforma de la Ley de Empleo Público”. “Lo que pretende el PNV no es asumible. Su intención, a rebufo de EH Bildu, es aumentar las exigencias de conocimiento del euskera”, sentenció.

25/04/2026