Actualizado hace 2 horas
Los cinco policías forales fallecidos este miércoles en un accidente de tráfico en Elgoibar son Fermín Sola Barrena, comisario jefe de la División de Intervención; Jesús María Vidaurreta Fernández, subinspector de un Grupo Operativo de Intervención; Miguel Crespo Obanos, agente del Grupo de Intervenciones Especiales; Miguel Antonio D'Entremont Jiménez, agente del Grupo de Intervenciones Especiales; Juan Martín Domínguez Villar, agente del Grupo Operativo de Apoyo al Mando.
"Cinco superprofesionales y cinco superpersonas". Así los han calificado compañeros y compañeras de la Policía Foral, profundamente consternados y en una dura batalla contra la tristeza y la rabia por el terrible suceso registrado en la autopista AP-8.
La comisaría central de Beloso alto se ha convertido desde primera hora de este miércoles en el refugio en el que han buscado un "consuelo imposible" los miembros del Cuerpo autonómico tras conocer la fatídica noticia. Quienes conocieron a los cinco policías fallecidos destacan "su dedicación y su compromiso" con su trabajo, así como su valía personal.
Fermín Sola Barrena
Al mando del grupo estaba Fermín Sola Barrena, Mintxo, de 52 años, quien actualmente era el comisario jefe de la División de Intervención, encuadrado en el Área de Seguridad Ciudadana. Con 30 años de antigüedad en el Cuerpo (ingresó el 1 de marzo de 1996), fue ascendiendo desde la base del cuerpo policial, hasta ocupar el cargo actual de Comisario de la División de Intervención. Durante su trayectoria estuvo destinado en el Palacio de Navarra, en la División de Tráfico, en diferentes Unidades de Policía Judicial, Seguridad Ciudadana, Protección de Autoridades y División de Intervención. Entre febrero de 2008 y noviembre de 2011, ocupó la jefatura de la Policía Municipal de Tafalla.
Natural de Berriozar y vecino de Pamplona, estaba casado y tenía tres hijos. Gran amante de la Policía Foral, predispuesto a ayudar y a cualquier servicio independientemente de si estaba trabajando o no y voluntario para lo que hiciera falta, Mintxo siempre tenía tiempo para dedicarse a los demás de manera desinteresada. Con una enorme capacidad de trabajo, que ha quedado demostrada a todas luces con el peso que tenía en la División de Intervención, de la que era un referente. Voluntario en DYA Navarra, era una persona profundamente religiosa, familiar y orgulloso de sus tres hijos.
Jesús María Vidaurreta Fernández
Junto a él viajaba Jesús María Vidaurreta Fernández, de 55 años y jefe de uno de los grupos operativos de la misma Brigada de Intervención, quien también acumulaba una dilatada trayectoria en la Policía Foral, en la que ingresó el 1 de marzo de 1997. Tras culminar el curso básico de ingreso, Jesús estuvo destinado en la División de Tráfico, hasta que ingresó en la Unidad Móvil de Intervención, actual División de Intervención, donde ha desarrollado gran parte de su carrera, ocupando diversos cargos de responsabilidad.
Natural de Estella-Lizarra, tenía dos hermanos que también son policías forales, Jaime y Felisa, y es hijo de bombero. Policía leal, generoso y sacrificado, anteponía su trabajo a su vida personal cuando era necesario, además de estar muy orgulloso de ser miembro de la Policía Foral, que para él era su vida. Trabajador y entregado, el servicio a los demás era innato en él.
Miguel Crespo Obanos
Miguel Crespo Obanos, de 48 años, vecino de Pamplona y padre de un niña, era agente del Grupo de Intervenciones Especiales (GIE)
Tras culminar el curso básico de ingreso, entró a formar parte de la Policía Foral el 26 de marzo de 2000 y formó parte de la División de Intervención, posteriormente de la Brigada Central de Prevención y Atención Ciudadana. Gran parte de su trayectoria profesional la desarrolló en el Grupo de Intervenciones Especiales.
Dispuesto y sacrificado ante cualquier demanda que la Policía Foral requiriera, Miguel era un trabajador incansable y referente de la División a la que pertenecía. Gran compañero, con una profesionalidad extrema y compromiso inquebrantable con la organización, siempre estaba pendiente y atento con su familia, que era el motor de su vida.
Juan Martín Domínguez Villar
Juan Martín Domínguez Villar, de 44 años y agente del Grupo Operativo de Apoyo al Mando (GOAM) de la propia unidad, ingresó en la Policía Foral el 1 de diciembre de 2005.
Tras culminar el curso básico de ingreso, Juan Martín estuvo destinado en Pamplona, en la División de Prevención y Atención Ciudadana, en el Grupo Operativo 1. Posteriormente, en el año 2007, accedió a la División de Intervención.
Era una profesional discreto y servicial que acataba todas las indicaciones y órdenes que se le daban, dada su enorme capacidad de entrega. Trabajador incansable y motor del engranaje de la División a la que pertenecía, siempre pendiente y orgulloso de su familia.
Miguel Antonio D'Entremont Jiménez
Miguel Antonio D'Entremont Jiménez, de 35 años, era el más joven de los cinco fallecidos y el que llevaba menos tiempo en la organización policial. Tras culminar el curso básico de ingreso e ingresar en la Policía Foral el 15 de junio de 2021, Miguel formó parte del Grupo de Prevención y Atención Ciudadana de las Comisarías de Policía Foral de Alsasua y Tafalla, para posteriormente ingresar, en el año 2024, en el Grupo de Intervenciones Especiales.
Con el servicio a los demás por bandera, desde bien joven, Miguel siempre fue una persona enfocada a la entrega. Optimista y siempre sonriente afrontaba los momentos duros y los problemas con una entereza digna de admiración. "Siempre tenía una sonrisa, una palabra o un gesto de cariño para quien lo necesitara", destacan sus compañeros. Entregado por entero a su familia, su mayor logro (casado, padre de un niño de muy corta edad y su esposa se encuentra embarazada), y orgulloso de pertenecer a la Policía Foral, era un deportista y trabajador incansable, afrontó con pundonor y entereza las pruebas de acceso al Grupo de Intervenciones Especiales. "Pertenecer a esta nueva familia era para él un orgullo".