Pasai Antxo se prepara para celebrar el 17 de octubre una jornada dedicada a la música y animación callejeras, gracias a que Pasai Txaranga festejará su 70º aniversario con una programación repleta de actuaciones, encuentros y ambiente popular.
El día arrancará a las 11.00 horas con la actuación de la propia agrupación local y continuará a mediodía, a las 12.00 horas, con la música de Incansables Txaranga, que llenará de ritmo las calles del distrito pasaitarra. A las 14.30 horas llegará el momento de reponer fuerzas con una comida popular en el frontón Ibaiondo.
Tras este parón, la música volverá a tomar el protagonismo por la tarde: Joselu Anayak ofrecerá un concierto a las 17.30 horas y, a las 19.30 horas, Mutil Gazteak Txaranga recorrerá Antxo con su repertorio. La jornada conmemorativa concluirá a las 22.00 horas con la actuación de Aburrecalles Txaranga, que pondrá el broche final a la fiesta.
De la Peña Elorza a Txaranga Pasai
Con esta jornada festiva abierta a toda la ciudadanía Pasai Txaranga desea recordar la historia de este grupo agrupación se remonta a 1956, cuando un grupo de amigos que se reunía habitualmente en el bar Elorza de Pasai Antxo decidió formar una peña junto con varios músicos de la banda local. El objetivo inicial era salir a animar las fiestas patronales de San Fermín. Así nació la Peña Elorza, el germen de una trayectoria que, siete décadas después, sigue vinculada a las celebraciones populares.
La incorporación de Carmelo Iriarte, conocido como Polito, marcó el siguiente capítulo. Artista cómico, payaso y caricato, además de instrumentista de tuba, asumió la dirección artística y dio nombre a una nueva etapa: Fanfare Polito y sus Discos Vivientes. El grupo comenzó entonces a recibir contratos para actuar en diferentes localidades de Gipuzkoa, otros puntos del Estado e incluso Francia.
Años más tarde, cuando Polito emprendió otro camino artístico, la formación pasó a denominarse Fanfare Pasai. La demanda de actuaciones siguió creciendo y llegaron propuestas para viajar a Alemania, Holanda y Bélgica, aunque los compromisos laborales de sus integrantes impidieron aceptar esas ofertas.
Adaptarse para seguir en la calle
La década de 1980 trajo cambios importantes. El coste de contratar una formación de entre 30 y 35 músicos redujo la demanda y obligó al grupo a reinventarse. Algunos componentes se incorporaron a otras agrupaciones, otros continuaron en bandas locales y otros abandonaron la música. Quienes decidieron seguir adelante adoptaron el nombre de Txaranga Pasai.
Con una formación de doce músicos, se inició una nueva etapa bajo la dirección musical de Manolo Villena, trompetista experimentado en orquestas de baile, y con José Antonio Pérez al frente de la dirección comercial. El grupo fue pionero en la animación de verbenas-camp, llenando plazas al ritmo de boleros, foxes, tangos y pasodobles.
Pasai Txaranga en los carnavales de Donostia.
La posterior expansión de las orquestas relegó progresivamente a un segundo plano aquella música instrumental de baile. Sin embargo, Txaranga Pasai nunca abandonó la animación callejera, una actividad que le permitió adaptarse a los nuevos tiempos y mantener su presencia en las fiestas.
Esa evolución también se refleja en su repertorio. Junto a los pasodobles y las canciones de décadas anteriores, incorporó ritmos latinos, como mambos y cumbias, rancheras y temas más actuales de artistas y grupos como Sting, The Rolling Stones y Loquillo y los Trogloditas. La combinación de estilos ha contribuido a mantener a la formación como una referencia en la ambientación de celebraciones populares.
En la actualidad, Pasai Txaranga goza de muy buena salud, aunque el componente que más años lleva en la txaranga, Ramontxo Vega, señala que los principales retos están en el relevo generacional, “sobre todo para una txaranga como la nuestra que tiene muchos compromisos”, asegura.
Otro de los cambios a los que se enfrente la txaranga es adaptar el repertorio a la gente joven.