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El Ejército de Pakistán ha llevado a cabo ataques aéreos contra siete objetivos considerados "campamentos y escondites terroristas" del grupo armado Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, y de Estado Islámico, en una operación de respuesta a los recientes ataques suicidas que han tenido lugar en suelo paquistaní.
"En este contexto, Pakistán, en respuesta a la crisis, ha llevado a cabo ataques selectivos basados en inteligencia contra siete campamentos y escondites terroristas pertenecientes a los talibán pakistaníes de las TTP y sus afiliados, así como a (Estado Islámico), en la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán, con precisión y exactitud", reza un comunicado del Ministerio de Información y Radiodifusión paquistaní.
Las autoridades paquistaníes han cifrado en tres los ataques suicidas en diferentes puntos del país en las últimas semanas--uno en Islamabad con más de 30 fallecidos, otro en Bajaur que supera la veintena de muertos y otro en Bannu-- y ha indicado que cuenta con "pruebas concluyentes" que demuestran que estos grupos se encuentran detrás de los actos terroristas.
Asimismo, han achacado al Gobierno talibán de Afganistán su inoperancia a la hora de tomar medidas que eviten el uso de su territorio para llevar a cabo actividades terroristas. "El régimen talibán afgano no adoptó ninguna medida sustancial contra ellos", han sostenido.
"Pakistán siempre se ha esforzado por mantener la paz y la estabilidad en la región, pero al mismo tiempo la seguridad de nuestros ciudadanos sigue siendo nuestra principal prioridad", ha dictaminado el Ministerio paquistaní.
Islamabad ha reiterado su llamado a la comunidad internacional para que desempeñe "un papel positivo y constructivo instando al régimen talibán a cumplir sus compromisos", lo que considera un "acto vital para la paz y la seguridad regionales y mundiales".
AFGANISTÁN PROMETE UNA "RESPUESTA APROPIADA"
El Ministerio de Defensa de Afganistán ha condenado "enérgicamente" los ataques de Pakistán a quien ha acusado de bombardear zonas civiles y de provocar decenas de heridos en suelo afgano. Kabul ha advertido que "dará una respuesta apropiada y calculada en el momento oportuno".
"El Ministerio de Defensa Nacional condena enérgicamente esta flagrante violación y crimen de la integridad territorial nacional de Afganistán y considera este acto una clara violación del derecho internacional, los principios de buena vecindad y los valores islámicos", ha aseverado el Gobierno afgano en un comunicado publicado en redes sociales.
Afganistán ha indicado que entre los objetivos golpeados por el Ejército paquistaní también se encontraba un centro religioso. "Los ataques contra objetivos civiles y centros religiosos son una clara evidencia de las fallas de inteligencia y seguridad del ejército pakistaní, y estos repetidos ataques nunca ocultarán sus fallas internas", concluye el documento.
Este sábado al menos dos militares han muerto tras el último atentado asociado a los grupos terroristas en el municipio de Bannu, en la provincia de Jíber Pastunjua. Los militares consiguieron matar a tiros a un talibán paquistaní al volante de un vehículo cargado con explosivos que, sin embargo, acabaron explotando igualmente.
La zona fronteriza con Afganistán ha sido desde hace años escenario de inseguridad, especialmente a causa de los ataques por parte de Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) --un grupo conocido como los talibán paquistaníes--, en medio de acusaciones a India y los talibán afganos por su presunto apoyo a la organización, algo rechazado desde Nueva Delhi y Kabul.