Vida y estilo

Pablo Trapero vuelve al cine con un drama sobre la paternidad y las ausencias

El director argentino Pablo Trapero regresa al largometraje ocho años después de ‘La quietud’ con ‘Sus hijos’, un drama sobre la paternidad, la ausencia y el tiempo que el trabajo resta a los afectos. Charlamos con él sobre este nuevo proyecto recién estr
El director de cine argentino vuelve a ponerse detrás de la cámara ocho años después. / Cedida

Pablo Trapero creía de joven que cumplir años y ver crecer a los hijos debía conducir necesariamente a ciertas respuestas. El tiempo le ha enseñado lo contrario. “Cuanto más sabes, más te das cuenta de lo que te falta saber”, responde el director argentino durante esta entrevista. Ocho años después de La quietud, regresa al largometraje con Sus hijos, su primera película rodada íntegramente en inglés.

Bill Nighy interpreta a Andrew Dyer, un escritor recluido que reúne a sus hijos para compartir un secreto capaz de alterar la historia familiar. Adaptada por Sarah Polley de la novela de David Gilbert, la película devuelve a Trapero a un territorio habitual: la familia, las heridas heredadas y las decisiones que nos alejan de quienes queremos.

La historia llegó a sus manos cerca de La quietud, donde había narrado el reencuentro de una madre con sus hijas. “En la novela descubrí una similitud: aquí era un padre que se reencontraba con sus hijos”, cuenta el cineasta. Esa continuidad inició un proceso de años. Elegir una historia, explica, exige estar seguro de que merece “el tiempo, la energía y el tiempo que les saco a mi propia familia y a mí mismo”.

Trapero da indicaciones a uno de los actores durante el rodaje. Cedida

Para tomar esa decisión, Trapero se pregunta qué película desearía encontrar al otro lado de la pantalla. “Antes que director soy espectador y siempre habré visto más películas de las que hice”, responde. Imaginar qué película le gustaría ver a partir de aquella historia le ayudó a construir Sus hijos.

Ocho años separan este trabajo de La quietud. Durante ese tiempo ha cambiado su manera de entender la paternidad. De joven pensaba que alcanzar una edad o ver crecer a los hijos permitía “destrabar niveles” de conocimiento. Ahora lo compara con una carrera cuya meta siempre está algo más lejos. “Sé más cosas que antes, pero también soy más consciente de todo lo que me falta aprender como padre”, admite.

Andrew Dyer, el protagonista de Sus Hijos, ha sacrificado a quienes lo rodeaban para alimentar su obra y su propia importancia. Trapero rechaza que ese egoísmo sea exclusivo de los artistas. “Diría algo más dramático: el egoísmo no es privativo de la gente que se dedica a una actividad creativa”, contesta.

El trabajo que aleja

“No siempre existe una decisión consciente de apartarse, sino una sucesión de elecciones que acaba alejándonos de quienes queremos. Puede sucederle a un artista, a un empleado que desea ascender o a un fontanero que trabaja durante el fin de semana porque necesita pagar la hipoteca. Busca cuidar a sus hijos, pero su esfuerzo termina manteniéndolo lejos de ellos”.

Andrew es así la puerta de entrada para reflexionar sobre distintos modelos de padre y madre y sobre la manera en que la vida pública o profesional invade la intimidad. “Quienes nos quieren desean que estemos bien, pero también nos quieren cerca. Es un círculo muy difícil”, resume.

Los afectos necesitan tiempo

Pero el conflicto no se limita a padres e hijos. También aparece entre hermanos que nunca encuentran tiempo para verse o entre los amigos que aplazan sus planes para quedar por el trabajo. “Los vínculos íntimos, personales y afectivos existen siempre que les dediques tiempo, de lo contrario, terminan resintiéndose”, advierte Trapero. “El parentesco puede conservarse toda la vida, pero la relación depende del espacio que se le conceda”.

Pablo Trapero asegura conservar la misma pasión que cuando empezó en la profesión. Cedida

En la película, los hijos del personaje de Andrew conocen una versión de su padre que quizá él nunca ha querido contemplar. Al preguntarle qué ven los suyos en él, Trapero responde: “Me encantaría saberlo. Sé lo que ven porque me lo dicen, pero no sé lo que no me dicen”. Conocen su pasión por cada proyecto y, según percibe, disfrutan del tiempo compartido. Tampoco oculta que su profesión a veces le roba más horas de las que desearía.

Una familia dentro del rodaje

Para reducir esa distancia ha buscado formas de acercar el trabajo a su familia. En Sus hijos, su hija pequeña interpreta a la hija de Richard, mientras que Mateo, músico y fotógrafo, compuso y grabó todo el jazz que se escucha en la película. También ha recorrido el camino inverso al invitar a sus padres a participar como intérpretes en algunos proyectos.

Trapero prefiere que los suyos conozcan desde dentro qué significa hacer una película. “Como es tan difícil explicar lo que hacemos, a la gente más cercana les digo: ‘Vení un día, hacé de extra o interpreta un pequeño personaje y lo compartimos”. No pretende decidir el futuro de sus hijos, aunque bromeó con que les recomendaría evitar los sacrificios de la dirección: “Es una actividad muy intensa y demandante, pero también maravillosa”.

El consejo que les ha repetido desde pequeños es que intenten descubrir qué desean hacer. “Si sabes qué te hace feliz, ve por ello. Si es fácil o difícil, lo aprenderás durante el camino”, explica el director argentino.

Contar lo que le gustaría ver

La trayectoria de Trapero comenzó observando trabajadores, barrios, cárceles y personajes situados en los márgenes. Sus hijos lo conduce, en cambio, hasta la mansión de un escritor rico y admirado. Al preguntarle qué queda, dentro de esta producción británica, del joven de San Justo que rodó Mundo grúa, no duda: “Queda el mismo, aunque con unos años más, y principalmente la misma pasión de aquella época”.

Con todo, siempre permanece presente la necesidad de contar las historias que él mismo querría ver. Ahora, con los años, sus intereses como espectador han cambiado y esa transformación se traslada a las películas que desea hacer como director, apunta como final.

03/10/2026