Actualizado hace 58 minutos
El desayuno es, para muchos expertos, la comida más importante del día. Aunque no hay un consenso unánime, la mayoría de especialistas inciden en que rompe el ayuno nocturno y aporta los nutrientes necesarios para activar cuerpo y mente. Sin embargo, no son pocas las personas que sienten hambre a pocas horas de desayunar. Para entender por qué, Pablo Ojeda, un conocido nutricionista, aporta todo lo que hay que saber al respecto.
El problema que muy pocos saben detectar
De acuerdo con este experto, buena parte de la sociedad siente hambre “a las 11”. Para él, esto no resulta ninguna sorpresa, viendo cuál es el desayuno al que muchas personas recurren: “Café, una tostada con mermelada y a correr”.
En sus palabras, el problema no es ni el pan ni la fruta, sino que a este desayuno “le faltan piezas”. Por lo tanto, para que sea mucho más completo y normalmente más saciante, debe tener tres componentes clave.
Un desayuno sano, rico y muy equilibrado
Para Pablo Ojeda, son tres tipos de piezas los que debe incluir todo buen desayuno: “Proteína, fibra y grasa”. Con alimentos que incluyan estas características, conseguiremos que sea lo suficientemente consistente y equilibrado.
“La proteína está en el huevo, en yogur alto en proteína, en el kéfir, en el queso fresco, en el atún y en el jamón”, explica el nutricionista, para aclarar que la fibra se encuentra en la “fruta entera, el pan integral y también en la avena”.
Por otro lado, las grasas de calidad están en el aceite de oliva virgen extra, en el aguacate o en los frutos secos. Y expone un ejemplo de desayuno completo: “Tostada integral, más huevo, más aguacate, más fruta. O yogur alto en proteína, o kefir, más fruta, más nueces, más chía”.
Desayuno con avena, tostadas, croissants y fruta.
La alternativa a un desayuno completo
Finalmente, Pablo Ojeda muestra un sustituto perfecto a este desayuno: mantener la tostada añadiendo una buena fuente de proteína. Sobre todo en personas de más de 40 años, porque “distribuir suficiente proteína durante el día también nos interesa para mantener nuestra masa muscular”.
Así las cosas, en caso de que alguien llegue a media mañana con un hambre tremenda, “antes de pensar que te falta fuerza de voluntad, revisa cómo has construido tu desayuno”, finaliza en su vídeo el especialista.
Desayuno con fruta, avena y un café con leche
Comidas que lo cambian todo
El desayuno es importante por su capacidad para reactivar el metabolismo celular después de horas de actividad. Al saltarse esta comida, los ritmos circadianos del cuerpo se ven elevados y aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o diabetes, al provocar picos de insulina durante la jornada.
Por no hablar de que muchos estudios señalan que nuestro cuerpo procesa y gestiona la energía de forma eficiente durante las primeras horas de la mañana, con una mayor tolerancia a los carbohidratos que en cualquier otro momento del día.
Asimismo, un desayuno saludable debe aportar energía de forma progresiva. Es decir, es importante que carezca de azúcares libres, harinas refinadas y grasas de baja calidad (como galletas, bollería industrial o zumos envasados), pues provocan picos bruscos de glucosa y un desplome energético inmediato.