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Osakidetza se rediseña desde los cimientos: la mayor transformación de la red sanitaria vasca

La ampliación de hospitales, los nuevos centros de salud y la renovación tecnológica dibujan el futuro de Osakidetza bajo un plan inversor de 1.600 millones de euros
Infografía con el proyecto relativo al entorno del Hospital de Basurto: consultas externas y facultad de medicina. / Infraestructuras Sanitarias de Osakidetza.

Detrás de cada nuevo centro de salud, de la ampliación de un hospital o de la implantación de tecnología médica hay una planificación que rara vez ocupa los grandes titulares. Sin embargo, sobre esta hoja de ruta se asientan las bases de lo que será el sistema sanitario vasco del futuro. Desde septiembre de 2024, Unai Zulueta ocupa la Subdirección Corporativa de Infraestructuras de Osakidetza, un cargo estratégico desde el que dirige la planificación, priorización y ejecución de las inversiones de la próxima década.

“Intentamos adecuar la inversión satisfacer las necesidades que nos van llegando desde las organizaciones sanitarias”, apunta sobre una labor previa y de reflexión que ha quedado recogida en el ‘Programa de Infraestructuras y Equipamientos Sanitarios 2025-2032’ del Gobierno Vasco. “Nosotros lo que intentamos es reflejarlas dentro del programa, intentando ajustarlas en un horizonte temporal”, prosigue.

El programa contempla una estrategia transversal dotada de 1.600 millones de euros, en la que se recogen las obras y mejoras a acometer dotándoles de diferentes partidas presupuestarias. Concretamente, recoge un total de 74 actuaciones encaminadas a seguir manteniendo a Euskadi a la vanguardia sanitaria europea.

“De esas 74 actuaciones, 12 se pueden denominar generalistas y el resto tienen nombre y apellidos. De los 1.600 millones que recoge el ‘Programa de Infraestructuras y Equipamientos Sanitarios’, 1.278 corresponden a estos segundos”, precisa. Son proyectos destinados a “un fin concreto”, desde la construcción de nuevos centros de salud -como los de Bolueta, Sondika, Laguardia, Llodio, Loiola, entre otros- hasta la puesta en marcha del nuevo bloque quirúrgico del Hospital Bidasoa y del Hospital de Zumarraga, en la OSI Goierri-Alto Urola.

Aval europeo

Esta labor ha cobrado especial relevancia tras la activación, el pasado 1 de junio, del primer tramo de 250 millones de euros del préstamo concedido por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) al Gobierno Vasco. La operación, formalizada en la visita al Hospital Universitario de Basurto por parte de la presidenta del BEI, Nadia Calviño, y el lehendakari, Imanol Pradales, constituye uno de los mayores impulsos financieros hacia la sanidad vasca en los últimos años.

El lehendakari, Imanol Pradales, y la presidenta del BEI, Nadia Calviño -en el centro-, en la entrada del Hospital del Basurto. Jon Rodríguez Bilbao.

La financiación forma parte del programa 'Euskadi Health Care Programme', una iniciativa que permitirá movilizar hasta 500 millones de euros del BEI para modernizar y ampliar la red de infraestructuras en hospitales y centros de salud, incluido el equipamiento clínico y de tecnología avanzada que dará servicio a más de 2,3 millones de personas.

Con el respaldo financiero europeo cubriendo aproximadamente un tercio de la inversión total prevista hasta 2032, Osakidetza afronta uno de los procesos de renovación patrimonial y modernización más ambiciosos de su historia reciente. Un desafío que sitúa a Unai Zulueta en el centro de una transformación llamada a definir la sanidad vasca de la próxima década.

El denominador común de las actuaciones, según indica Zulueta, es que dichas mejoras redundarán en una atención cercana, segura y eficiente en pacientes y profesionales sanitarios. “Estamos renovando las infraestructuras y los edificios de forma que sean accesibles, inclusivos, con perspectiva de género y que estén pensados tanto para que los profesionales trabajen en las condiciones idóneas como para que la experiencia de los pacientes sea la mejor posible”, resume. Este paradigma atraviesa una planificación plurianual que comprende la gestión de una red de más de 400 edificios sanitarios y gran equipamiento electromédico.

En lo que respecta a los hospitales vascos, subraya el cambio de modelo en las consultas externas. “En el Hospital Universitario de Araba se hizo un edificio de consultas externas fuera del recinto hospitalario, aunque pegado al hospital de Txagorritxu”, apunta el subdirector de Infraestructuras Sanitarias. Este cambio de modelo se atisba desde octubre del año pasado en las obras del Hospital de Basurto y llegará “en el futuro” a los hospitales de Galdakao, Donostia y Cruces.

Obras en el entorno del Hospital de Basurto. Miguel Acera

Unai Zulueta también menciona la renovación de los bloques quirúrgicos de los hospitales de Zumarraga y de Bidasoa, a los que se suman otros planes como la reforma de los “quirófanos de urgencias de los hospitales de Cruces y Basurto”.

Cabe destacar que este plan a siete años vista busca adaptarse a las necesidades de una población cada vez más envejecida y tras haber quedado constado el beneficio de humanizar los espacios sanitarios. Todo ello, con el avance de las tecnologías sanitarias marcando el paso.

“Si hay una zona exclusiva para pediatría se le suele dotar de juegos infantiles, se humanizan esas zonas. Hay una diferencia como la noche y el día entre un centro de salud de los que se están ejecutando respecto de los ya existentes”, contrapone el Subdirector de Infraestructuras Sanitarias. Reformas que no responden a las partidas más altas del presupuesto pero reseñables dado que la Atención Primaria es la puerta de entrada a un colosal sistema sanitario.

‘Osakidetza’, el mayor consumidor de energía público de Euskadi

Esta maquinaria de gigantes dimensiones es “el mayor consumidor de energía público de Euskadi". Así presenta Unai Zulueta a Osakidetza a la hora de referirse a la importancia de implementar acciones en materia de sostenibilidad y eficiencia energética.

“Todos los edificios que se construyen en la actualidad tienen que ser de consumo energético casi cero”, reseña, remitiéndose al Código Técnico de la Edificación. Este es el punto de partida de Infraestructuras Sanitarias que centra sus esfuerzos en reducir además la demanda energética.

En este punto, alude a los nuevos sistemas de aislamiento que permiten reducir la radiación solar sobre las edificaciones en verano y maximizarla en invierno. “En invierno colabora con las instalaciones de calefacción y climatización, y en verano no aporta más calor a los edificios”, ahonda mientras señala que son instalaciones comprometidas con el medio ambiente y con una férrea apuesta por las energías renovables. Las bombas de calor aerotérmicas o geotérmicas, la implementación de biomasa y la instalación de paneles fotovoltaicos también forman parte de esta nueva era en Osakidetza.

“Somos el mayor consumidor de energía público de Euskadi. Al final son edificios que funcionan 24 horas y muchos de ellos 365 días al año. Eso se nota en la factura energética, tanto eléctrica como térmica”, esgrime sobre por qué incorporar estas mejoras.

El lehendakari y el consejero de Sanidad visitan las obras del nuevo edificio de protonterapia. Javier Colmenero

Proyectos

El 'Programa de Infraestructuras Sanitarias 2025-2032' recoge una inversión que supera los 526 millones en Bizkaia, roza los 420 millones en Gipuzkoa y se eleva a los 134 millones en Araba. A la mejora de edificios o la construcción y reforma de los centros de salud se suman grandes apuestas como la llamada a ser unidad de referencia para el tratamiento del cáncer.

“Va a ser un antes y un después sobre todo para el tratamiento del cáncer infantil”, asevera sobre el centro de protonterapia de Donostia que atenderá a los primeros pacientes a finales de 2027.

“Cuando se toma la decisión de ubicarlo en Donostia junto a Onkologikoa es para hacer un polo del tratamiento del cáncer no solo mediante protones, sino también mediante el tratamiento tradicional con aceleradores lineales”, apunta. Y es que son, precisamente, estas particularidades las que condicionan el diseño del espacio. “El búnker para el equipo de protonterapia es espectacular”, recalca sobre el planteamiento de la obra, teniendo en cuenta que cada acelerador lineal tiene una vida media de diez años.

El centro de protonterapia de Donostia atenderá a los primeros pacientes a finales de 2027.

Una ambiciosa renovación de equipamiento médico que se extiende, según destaca, al conjunto de Osakidetza con mejoras en los equipos de Atención Primaria, a los que se destinarán 11,5 millones de euros, y otros 190 millones a equipamientos de alta y media tecnología, como resonancias magnéticas, escáneres, sistemas de mamografía o equipos de endoscopia.

En algunos casos los nuevos equipos y maquinaria aterrizarán en unidades hospitalarias reformadas. “Tenemos actuaciones en unidades de hospitalización, como puede ser en el Hospital de Galdakao y en el Hospital de Gorliz”, recuerda Zulueta. Preguntado por los plazos para la puesta en marcha del Hospital de Tolosa avanza que “a lo largo del verano tendremos adjudicatario” y “empezaremos con los trabajos de redacción de proyecto”.

Osakidetza inició en noviembre de 2025 las obras del nuevo bloque quirúrgico del Hospital de Zumarraga, con una inversión de 75 millones de euros.

BEI

La reciente activación de los primeros 250 millones de euros del préstamo concedido por el Banco Europeo de Inversiones al Gobierno Vasco supone el espaldarazo definitivo a un programa que aspira a redefinir las infraestructuras sanitarias de Euskadi hasta 2032. En total, el BEI aportará 500 millones de euros, cerca de un tercio de la inversión prevista para renovar hospitales, centros de salud y equipamientos tecnológicos en toda la red de Osakidetza.

El prestamo del BEI, de 500 millones de euros, impulsará el Programa de Infraestructuras y equipamientos Sanitarios 2025-2032, del Gobierno Vasco que está dotado con un presupuesto de 1.600 millones. 

Se trata de una iniciativa estratégica que contempla un total de 74 actuaciones, 62 específicas y 12 transversales, destinadas a fortalecer el sistema sanitario público y mantener a Euskadi a la vanguardia sanitaria europea.

ACTUACIONES DESTACADAS 

Entre las actuaciones que superan los 40 millones de euros de inversión se encuentra la Unidad de Protonterapia, las consultas externas en el Hospital de Basurto, junto a la nueva Facultad de Medicina anexa, el Bloque Quirúrgico del Hospital de Zumarraga, el nuevo Hospital de Tolosa, las consultas externas en Galdakao-Usansolo y la ampliación de la Fase II del Hospital de Txagorritxu. En su visita a Euskadi, Nadia Calviño hizo alusión a la mejora de la atención de los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que son atendidos en el edificio Ampuero del Hospital de Basurto.

“Es un aval al trabajo realizado no solo por parte de esta subdirección, sino también por parte del Departamento de Salud y del Departamento de Hacienda y Finanzas”, valora el Subdirector de Infraestructuras Sanitarias de Osakidetza quien cree que otorgará mayor estabilidad financiera al programa.

“Los que estén aquí dentro de unos años tendrán que seguir trabajando en mejorar las infraestructuras y los procesos de Osakidetza”, advierte, ya que la rueda de las mejoras y prestaciones a incorporar nunca deja de girar. Sin embargo, espera que pacientes y sanitarios se sientan orgullosos de lo acometido en estos años. “El cambio va a ser espectacular”, concluye.

08/06/2026