Actualizado hace 24 segundos
Osakidetza planta batalla a la crisis global de la Atención Primaria al convertirse en la comunidad que más médicos de familia atrae en el proceso MIR de este año. Con un sueldo base de 59.000 euros y un pacto histórico con el Sindicato Médico de Euskadi (SME) que acelera el cobro de la carrera profesional, Osakidetza ha logrado cubrir el 37% de sus plazas a falta de una semana para cerrar las adjudicaciones, una cifra que triplica el rendimiento de comunidades como Madrid o Castilla y León. A falta de siete días para concluir el proceso de adjudicación de plazas MIR, Osakidetza ya ha cubierto 43 de los 115 puestos ofertados en esta especialidad.
Aunque la cifra absoluta refleja que aún quedan vacantes por asignar, en proporción Euskadi encabeza la tabla estatal con un 37,5 % de ocupación, frente a la situación de otras zonas como Madrid, que apenas roza el 16 % (42 de 254 plazas). Catalunya (53 de 367) y Andalucía (80 de 440) muestran también un ritmo muy lento. La situación es especialmente alarmante en la España vaciada: Castilla y León se queda en un preocupante 12 %, Castilla-La Mancha en un 8 % y Extremadura cierra la lista con solo un 5 % de sus plazas cubiertas. Solo Cantabria iguala el ritmo de fidelización de profesionales de Osakidetza, con un 37,8 % de éxito, aunque con un volumen de plazas mucho menor (14 de 37). El sueldo y las condiciones de la carrera profesional son dos de los principales motivos que favorecen el arraigo de los futuros médicos en Osakidetza.
Sueldos altos y mejor carrera
El Servicio Vasco de Salud ofrece un sueldo base de 59.194 euros anuales para fidelizar a los médicos que terminan su residencia dentro de su programa de rejuvenecimiento y retención de talento joven, casi el triple que en Madrid. Un médico residente en la Comunidad de Madrid percibe un sueldo base sin guardias que oscila entre los 21.357 y los 28.737 euros brutos al año. Al finalizar los cuatro años de formación obligatoria, los residentes que deciden quedarse en Euskadi acceden a contratos de larga duración de hasta tres años con condiciones económicas competitivas. El sueldo bruto anual se complementa con un plus de antigüedad de 832 euros anuales, computado desde el primer mes de ejercicio profesional. Además, el reciente acuerdo sindical firmado por el Departamento de Salud con el Sindicato Médico de Euskadi (SME), el sindicato de enfermería SATSE y CCOO permite que los años de formación computen como experiencia para acceder rápidamente al primer nivel de carrera profesional, lo que suma un extra de 3.747 euros anuales tras el primer año como adjunto. Para los profesionales de atención hospitalaria se añade un complemento específico de 1.835 euros al año, lo que permite a un médico joven superar fácilmente los 61.800 euros brutos anuales, sin contar las guardias.
El régimen laboral establece un mínimo general de tres guardias mensuales, con derecho a libranza obligatoria tras una jornada de presencia física. Toda guardia que sobrepase la tercera mensual se incrementa económicamente en un 10 %, y las realizadas en días festivos señalados de Navidad se abonan al doble de su valor regular. Los médicos de Atención Primaria no perciben el complemento hospitalario, pero pueden realizar horas extra voluntarias mediante autoconcertación para elevar sus ingresos, aunque ahora, debido a la huelga, se están dejando de hacer.
Por otro lado, el nuevo decreto de carrera profesional modifica sustancialmente el modelo de desarrollo laboral dentro de Osakidetza. El pacto blinda la obligatoriedad de realizar convocatorias de carrera profesional todos los años de manera consecutiva para evitar los bloqueos históricos que congelaban los ascensos de los facultativos. Además, se establece por norma que los efectos económicos de cada nivel aprobado comiencen a cobrarse de forma ágil a partir del 1 de enero del año siguiente al de la convocatoria correspondiente.
Éxito en la retención del talento joven
Por último, el acuerdo flexibiliza los criterios de evaluación, eliminando trabas que los sindicatos consideraban injustas y simplificando el acceso a los escalafones superiores. El nuevo baremo se moderniza valorando aspectos como el euskera, las competencias digitales de los profesionales, la implicación activa en la docencia de nuevos residentes y la participación en proyectos de investigación científica.
La buena marcha del proceso de adjudicación apunta a que, como el año pasado, Osakidetza acabe cubriendo el 100 % de su oferta. En 2025, Euskadi reforzó su Atención Primaria al ocupar la totalidad de las 115 plazas de Medicina Familiar y Comunitaria disponibles, una especialidad que ha crecido un 53 % en la última década.
En total, 566 residentes —38 más que el año anterior— completaron su formación en Euskadi, lo que supuso el máximo legal permitido y un récord histórico. Además de Medicina de Familia, se cubrieron 37 plazas de Enfermería Familiar (cuadruplicando la cifra de hace diez años) y 29 de Pediatría (un 61 % más).
Este éxito responde a la estrategia del Gobierno Vasco para paliar la falta de profesionales, tras aumentar un 84 % la oferta formativa en los últimos diez años. Asimismo, Osakidetza se consolida como un destino atractivo para la retención de talento: tras acabar la residencia en 2023, contrató al 76,57 % de los médicos y al 74,73 % del personal de enfermería.