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Osakidetza alerta de que los niños también sufren ictus

El plan de atención del ictus, elaborado por el Departamento de Salud, pone el foco en actuar rápido ya que el tiempo es oro ante un derrame cerebral
El ictus es la primera causa de discapacidad y la primera causa de muerte en mujeres en Euskadi. / EP

Osakidetza pone el acento en el ictus en los niños que, aunque parece una realidad invisible, también existe. En la presentación del nuevo plan de atención frente al ictus se resalta que tanto en la población adulta como en la infantil, actuar rápido es la clave. “Es fundamental reducir los tiempos de traslado, desde el inicio de la sintomatología hasta la llegada a un centro”.

Pero Mikel Sánchez, director de Planificación, Ordenación y Evaluación Sanitaria del departamento de Salud, diferencia entre el ictus en personas adultas y el que afecta a los niños y aseguró que por ello la atención no es idéntica.

INFARTOS CEREBRALES EN MENORES DE 16 AÑOS

Son pocos casos, pero debido al desconocimiento, los infartos cerebrales en menores de 16 años suelen ser muy graves. En el caso de los niños, la incidencia en menores de 16 años es de 16 casos por cada 100.000 habitantes.

Además, el ictus está entre las diez principales causas de muerte en de la población infantil, con una mortalidad que oscila entre el 7 y el 29%.

En el caso de que la obstrucción de la circulación se produzca por una hemorragia o por un aneurisma, la mortalidad infantil oscila entre el 6 y el 54%.

“Estamos hablando de una incidencia que no es que sea la más importante del mundo, pero son datos altos”, apunta Sánchez.

A su juicio, reconocer la enfermedad es un “reto diagnóstico” para los pediatras porque muchos de los signos que presentan los niños pueden ser “inespecíficos y fácilmente relacionables con otras patologias”.

LAS CIFRAS

  • Con 3.400 casos al año (57% en mujeres y 43% en hombres), el ictus causa anualmente alrededor de 1.400 muertes en Euskadi y más de 5.000 hospitalizaciones.
  • El 55% de los afectados se recupera o permanece con afecciones mínimas, mientras que el 30% sobrevive con secuelas incapacitantes y el 15% fallece. 
  • Una de cada cuatro personas sufrirá un ictus a lo largo de su vida. Es la primera causa de muerte entre las mujeres vascas, la principal de discapacidad y la segunda de demencia.

ICTUS, PRIMERA CAUSA DE MUERTE EN MUJERES

La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, junto a Mikel Sánchez, ha informado en la Comisión de Salud de este plan que busca mejorar el tratamiento de una enfermedad que es la primera causa de muerte en mujeres y de discapacidad en el conjunto de la población vasca.

Sánchez ha detalaldo el plan de choque para combatir una patología que deriva en la interrupción de la llegada de sangre al cerebro. Por eso deja claro que una vez que aparecen los síntomas “el tiempo es oro”.

En este sentido, señaa que el plan pretende reforzar cada eslabón de la cadena de atención a esta enfermedad para que “ninguna falle” y hace hincapié en que en esta cadena la reducción de los tiempos de traslado desde el lugar donde se desencadena el ictus hasta el centro sanitario de referencias es un factor muy importante.

Y es que en Euskadi, se dispone un Código Ictus para optimizar estos tiempos. De hecho, gracias a estos protocolos, la mortalidad asociada a esta enfermedad ha ido descendiendo en los últimos 20 años, aunque Osakidetza defiende que se debe seguir trabajando para dar la mejor atención posible.

EL 80% DE LOS CASOS SE PUEDE EVITAR

Pero lo más llamativo es que se trata de una enfermedad que se puede prevenir. Casi 14 vascos sufren cada día un ictus, pero diez podrían evitarlo.

Además de la rapidez de la respuesta sanitaria y la asistencia a las personas afectadas, la prevención “es crucial”, por lo que la consejera de Salud asegura que manteniendo unos hábitos de vida saludables “se podrían evitar hasta ocho de cada diez ictus”.

El factor de riesgo más importante para el ictus es padecer hipertensión, seguido por la diabetes hipercolesterelomia y la fibrilación auricular, pero también otros factores, que son “modificables o controlables”, como el tabaquismo, el sedentarismo, la dieta no saludable, la obesidad extrema, el alcoholismo, el consumo de drogas o el estrés también pueden afectar.

08/02/2024