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El Gobierno municipal de Ordizia ha solicitado a la Diputación Foral de Gipuzkoa que investigue la situación de la residencia de mayores San José tras denunciar una reducción de plazas para personas mayores, diversas quejas sobre el funcionamiento del centro y el reciente despido de una trabajadora. Estas preocupaciones fueron expuestas este martes en una rueda de prensa ofrecida por el alcalde, Adur Ezenarro.
Comparecencia de prensa del Ayuntamiento de Ordizia por la situación de la residencia San José.
2018, el origen del cambio
La preocupación del Ayuntamiento se remonta a 2018, año en el que la residencia dejó de depender del Consistorio y pasó a integrarse en Kabia, el organismo de la Diputación encargado de gestionar diferentes centros residenciales del territorio. Según explicó Ezenarro, es a partir de ese cambio cuando se han ido produciendo decisiones que, a juicio del Gobierno municipal, han afectado tanto a la capacidad del centro como a la calidad del servicio.
Con el objetivo de conocer de primera mano la situación de la residencia, representantes de todos los grupos políticos municipales se reunieron el pasado 5 de junio con la diputada de Cuidados y Políticas Sociales, Maite Peña. Durante el encuentro trasladaron su preocupación por la evolución del centro y solicitaron información sobre las decisiones adoptadas en los últimos años.
Menos plazas, más debate
Uno de los principales motivos de inquietud es la reducción de plazas para personas mayores. Según los datos facilitados durante la comparecencia, la residencia contaba originalmente con 72 plazas. Tras unas obras de adaptación a la normativa vigente, la capacidad pasó a ser de 58 plazas. En la actualidad, sin embargo, solo 31 están destinadas a personas mayores.
"Ordizia no puede aceptar que la oferta de plazas residenciales para personas mayores de la que ha dispuesto históricamente el municipio se haya reducido prácticamente a la mitad", afirmó Ezenarro.
El alcalde aclaró que el Ayuntamiento no cuestiona la necesidad de los otros recursos que alberga actualmente la residencia. En concreto, 18 plazas están destinadas a personas con problemas de salud mental y otras nueve funcionan como plazas de respiro para familias cuidadoras. No obstante, considera que este tipo de servicios, de carácter territorial, deberían distribuirse de forma más equilibrada entre las diferentes residencias de Gipuzkoa.
"No entendemos por qué Ordizia debe asumir la carga de determinados servicios de carácter territorial, reduciendo de manera tan significativa la oferta disponible para nuestras personas mayores. Si en el conjunto de residencias de Gipuzkoa existieran proporciones similares, no pediríamos explicaciones, pero sabemos que la realidad es otra", señaló.
Quejas que preocupan
Durante la comparecencia también se abordaron las consecuencias de la última licitación impulsada por Kabia para la gestión integral del centro. Según expuso Ezenarro, este cambio supuso que una empresa asumiera la gestión de la residencia, lo que, a juicio del Gobierno municipal, ha reducido el control directo que hasta entonces ejercía Kabia sobre el funcionamiento del servicio.
Además, aseguró haber recibido en los últimos meses numerosas quejas relacionadas con la atención prestada en la residencia. Entre ellas mencionó problemas en el servicio de cocina y comedor, dudas sobre el seguimiento de dietas terapéuticas y un menor uso de la calefacción durante el invierno. También advirtió de que algunas medidas de ahorro económico podrían estar repercutiendo en la calidad de los cuidados.
Un despido que enciende la alarma
Otro de los aspectos que genera inquietud es la posible reducción de las ratios de atención, es decir, del número de profesionales disponibles para atender a las personas residentes. Según explicó el alcalde, durante la reunión mantenida con la Diputación se trasladó al Ayuntamiento que la empresa adjudicataria se había comprometido a mantener las ratios existentes hasta ahora en la residencia San José, superiores a los mínimos exigidos por la normativa.
Sin embargo, la preocupación aumentó tras el despido, el pasado 11 de junio, de una trabajadora que llevaba diez años desarrollando su labor en el centro. Según indicó Ezenarro, la representación de los trabajadores considera que esta decisión podría estar relacionada con una reducción de las horas de atención.
"La calidad del modelo de cuidados que durante años ha caracterizado a la residencia San José se ha sustentado en las personas: en las residentes, en sus familias y también en sus profesionales", afirmó. "No puede entenderse un cuidado de calidad a costa de empeorar las condiciones laborales”, agregó.
Ante esta situación, el Gobierno municipal ha solicitado a la Diputación que investigue la actuación de la empresa gestora, aclare las quejas existentes sobre el funcionamiento del centro y estudie, si fuera necesario, la posibilidad de rescindir el contrato. Asimismo, reclama que se mantengan las ratios de atención que se han venido ofreciendo hasta ahora y que se garantice la continuidad de los profesionales necesarios para preservar la calidad del servicio, incluida la trabajadora despedida.
“El Ayuntamiento de Ordizia no va a mirar hacia otro lado", concluyó Ezenarro.