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Ocho de cada diez recién nacidos se alimentan solo de leche materna al salir del hospital en Navarra

El porcentaje de bebés con esta alimentación cae al 30% transcurrido medio año / La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva los 6 primeros meses de vida
Imagen de archivo de una fiesta organizada por Amagintza, grupo de apoyo a la lactancia materna de Navarra, el año pasado.
Imagen de archivo de una fiesta organizada por Amagintza, grupo de apoyo a la lactancia materna de Navarra, el año pasado.

“En la Comunidad Foral, los datos de recién nacidos que toman lactancia materna al inicio de su vida son elevados”, sostiene Elena Antoñanzas Baztan, presidenta del comité de personas expertas para apoyar el desarrollo de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento (IHAN). Así, señala que en el Hospital Universitario de Navarra (HUN) “cerca del 80% de los bebés toman lactancia materna exclusiva desde el nacimiento al alta –una cifra que se eleva hasta el 84,6% en el Hospital Reina Sofía de Tudela–, entendiendo que reciben leche materna y ningún otro líquido ni sólido, a excepción de medicinas, vitaminas o solución de rehidratación oral”. Además, alrededor del 17% combinan la lactancia materna con la ingesta de otros líquidos, como leche de fórmula o agua. Sin embargo, a los 6 meses, según los datos de Atención Primaria de Navarra del primer trimestre de 2023, la cifra de lactancia materna exclusiva cae hasta el 30,21%, mientras que los bebés que toman algo de lactancia materna suben a un 54,83%.

Principales causas de abandono

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna como modo exclusivo de alimentación durante los 6 primeros meses de vida y, a partir de entonces, seguir con ella hasta los 2 años como mínimo, complementándola adecuadamente con otros alimentos inocuos, recuerda esta doctora en Ciencias de la Salud y enfermera especialista en Pediatría, quien lamenta que, a pesar de sus “muchos” beneficios, “se sigue produciendo un abandono prematuro de la lactancia”, siendo la principal causa de renuncia “la percepción materna de que el bebé no está siendo suficientemente alimentado o la insatisfacción del mismo, aspecto este que se debe explorar adecuadamente de forma individual”. No obstante, también existen otros determinantes sociales: “razones biomédicas, sociodemográficas, culturales, de soporte ambiental, factores psicosociales...”.

En otros casos, asegura la especialista, “la incorporación de la mujer al trabajo puede interrumpir la continuidad de la lactancia”. Por ello, la doctora Antoñanzas demanda que, “si es decisión libre y voluntaria de la madre” seguir dando pecho, “cuente con los apoyos necesarios para facilitar la convivencia de este periodo con el resto de aspectos de la vida”.

De hecho, Amamantar y trabajar: ¡hagamos que sea posible! es el lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna de este año –celebrada del 1 al 7 de agosto–. Como concluye Antoñanzas, “la maternidad, y en este caso la lactancia materna, requieren de una corresponsabilidad compartida. Es necesario que la mujer que decide amamantar reciba los apoyos precisos para que no se vulnere su derecho, para que tenga el apoyo en casa con una maternidad-paternidad responsable y compartida”, y que, en el caso de ser trabajadora, tenga respaldo en su empleo, para “defender los derechos que promueven la lactancia materna y garantizar el acceso y permanencia igualitarios en el ámbito laboral”.

APUNTES

  • Estrategia de humanización. Antoñanzas explica que al hablar de lactancia materna “es importante tener en cuenta otros aspectos que tienen que ver con la atención humanizada al nacimiento, como el contacto piel con piel entre el bebé y la madre, que ayuda no solo al inicio temprano de la lactancia, sino también a la estabilidad del recién nacido o al establecimiento del vínculo”. Asimismo, “la participación del padre o pareja en estos aspectos es fundamental para la toma de decisiones y el bienestar de la madre y del bebé, favoreciendo una situación emocional adecuada para afrontar la lactancia”. 
  • Consejo y educación maternal. Entre las intervenciones con probada evidencia de favorecer los resultados en lactancia materna, la doctora destaca “el apoyo continuo mediante consejo y educación maternal durante el embarazo, parto y puerperio”. Así, considera que los profesionales de la salud “cobran un papel relevante” porque, “aunque no son los únicos que influyen, son agentes importantes en el acompañamiento, por lo que se debe trabajar en mejorar su capacitación”. De hecho, más de 1.700 profesionales han recibido formación y se ha editado material divulgativo para las madres con el fin de facilitar el amamantamiento adecuado, explicando las posiciones correctas o el reconocimiento de los signos de hambre.
  • La frase de Elena Antoñanzas: “La lactancia materna se ha idealizado en algunos casos y perseguido en otros; lo importante es tomar una decisión informada”. Antoñanzas dice que “la lactancia materna se ha idealizado en algunos casos y perseguido en otros. Lo importante es tomar una decisión informada, en la que la mujer cuente con la información necesaria, acorde con sus propias circunstancias, en las que sea ella la protagonista de sus propias decisiones con los apoyos profesionales y de su entorno”; una voz que hay que “conocer y respetar” para mejorar la atención al nacimiento.
  • Las usuarias, satisfechas con la atención sanitaria. Más del 88% de las madres que dieron a luz en el área de Pamplona y fueron atendidas en los CASSyR calificaron la atención recibida en el embarazo, parto y puerperio como buena o excelente.
2023-08-09T08:07:03+02:00
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