Navarra

Navarra restringe las labores agrícolas y forestales ante el riesgo extremo de incendios y la activación del INFONA nivel 2

La orden foral de la consejera Inma Jurío prohíbe determinadas actividades en terrenos de secano a partir de las 11:00 horas tras el grave fuego de Makirriain y la tensión en los servicios de emergencia
Reunión del Comité Asesor de Emergencias en la sede de SOS Navarra. Cedida
Reunión del Comité Asesor de Emergencias en la sede de SOS Navarra. Cedida

Actualizado hace 2 horas

Ante la extrema gravedad de las condiciones climatológicas y tras una jornada marcada por la proliferación de fuegos en diversos puntos de Navarra, el Ejecutivo ha decidido tomar medidas drásticas para proteger el patrimonio natural y la seguridad de la ciudadanía. La consejera de Interior, Función Pública y Justicia, Inma Jurío, ha firmado una Orden Foral que establece restricciones severas a las actividades en el medio rural, con el objetivo de minimizar cualquier foco de riesgo que pueda agravar la situación actual.

Esta normativa, que entra en vigor de forma inmediata a partir de las 11:00 horas de este viernes, prohíbe la realización de labores agrícolas en terrenos de secano, así como cualquier tipo de actividad forestal en gran parte del territorio. El blindaje de los montes y campos navarros responde a una necesidad urgente de evitar que la maquinaria o la intervención humana puedan desencadenar nuevos incendios en un momento en el que los recursos de extinción están trabajando al límite de su capacidad.

Áreas afectadas y alcance de las restricciones

La prohibición no es generalizada para toda la comunidad foral, pero sí afecta a las zonas donde el termómetro y la sequedad del terreno han generado un caldo de cultivo peligroso. Según especifica la Orden Foral, las restricciones se aplican en las comarcas del Pirineo, Centro Medio, Centro Sur y la Ribera del Ebro. En estas demarcaciones, el uso de maquinaria pesada en campos de cultivo de secano y los trabajos de gestión forestal quedan suspendidos hasta que las condiciones permitan una desescalada en los niveles de alerta.

La decisión administrativa ha sido motivada, en gran medida, por el incendio originado en Makirriain, cuya virulencia ha obligado a elevar los protocolos de seguridad de la Comunidad Foral. El riesgo no es solo teórico; la realidad del terreno en las últimas horas ha demostrado que cualquier chispa puede derivar en una catástrofe de grandes dimensiones.

Una jornada crítica en toda la geografía foral

El origen de este endurecimiento de las medidas se encuentra en un jueves negro para los ecosistemas de Navarra. Durante dicha jornada, se declararon de forma simultánea o sucesiva incendios en una larga lista de localidades, lo que dispersó los efectivos y puso a prueba la coordinación de los parques de bomberos. Los focos se detectaron en municipios tan diversos como Liédena, Murillo el Cuende, Etxalar, Lumbier, Larráyoz, Noáin, Mélida, Caparroso y Lerín.

Sin embargo, el escenario más preocupante se vivió por la tarde en la zona del monte Ezcaba. Este incendio, que presentó diferentes focos, ha tenido un impacto directo en núcleos poblacionales y zonas forestales de Unzu, Navaz, Makirriain, Cildoz, Anoz y Usi. La magnitud de este suceso ha requerido un despliegue sin precedentes por parte del Servicio de Bomberos, que tuvo que movilizar efectivos de hasta siete parques diferentes: Cordovilla, Trinitarios, Estella-Lizarra, Sangüesa, Tudela, Peralta y Lodosa.

La gravedad del fuego en el entorno de Makirriain ha sido tal que el Gobierno de Navarra se ha visto obligado a emplear todos los medios de extinción disponibles en la Comunidad Foral, una situación que evidencia el "importante tensionamiento" que están sufriendo los equipos de protección civil y emergencia.

Activación del INFONA 2 y seguimiento exhaustivo

Ante el riesgo de que la situación se desborde, se ha procedido a la activación del Plan Especial de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales de la Comunidad Foral de Navarra (INFONA) en su nivel 2. Este nivel de alerta implica una estructura de mando más compleja y la posibilidad de solicitar apoyos extraordinarios, dada la evolución desfavorable de los incendios activos y la previsión meteorológica adversa.

Para gestionar esta crisis, se ha constituido y reunido el Comité Asesor de Emergencias (CAE), liderado personalmente por la consejera Inma Jurío. En este órgano de decisión y seguimiento participan figuras clave de la administración foral como Salvador Díez, director general de Interior, y Ana Bretaña, directora general de Medio Ambiente. La mesa de seguimiento cuenta además con el asesoramiento de personal técnico especializado de los departamentos de Protección Civil, Bomberos, Salud, Medio Ambiente y la Policía Foral, garantizando una respuesta transversal que atienda tanto a la extinción del fuego como a la seguridad pública y la salud de los habitantes de las zonas afectadas.

El Ejecutivo Foral hace un llamamiento a la responsabilidad ciudadana, recordando que la vigilancia es extrema y que el cumplimiento de la Orden Foral es vital para permitir que los equipos de emergencia se centren en los focos ya activos y no tengan que diversificar esfuerzos ante nuevas negligencias o accidentes derivados de la actividad rural en las horas de mayor riesgo.

2026-06-26T06:03:45+02:00
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