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Nacen tres cabras montesas en un experimento pionero con fecundación in vitro post mortem

Esta investigación abre la puerta a la creación de bancos genéticos de especies silvestres en peligro de extinción
Una cabra.
Una cabra.

Actualizado hace 8 minutos

Un equipo de científicos ha logrado el nacimiento de tres cabras montesas (íbices, Capra pyrenaica) mediante una técnica de fecundación in vitro realizada a partir de ovocitos y espermatozoides obtenidos de animales muertos, un avance que abre nuevas vías para la conservación de especies silvestres.

El trabajo, desarrollado por investigadores del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA-CSIC), ha permitido recuperar material genético de ejemplares fallecidos en reservas de caza de Madrid y Málaga, con el que se han generado embriones viables en laboratorio y posteriormente transferidos a hembras receptoras.

Una técnica pionera de conservación genética

Para ello, el equipo extrajo ovocitos de ovarios y espermatozoides de testículos post mortem, que fueron criopreservados en nitrógeno líquido a temperaturas cercanas a los 200 grados. En el caso del semen, los investigadores destacan la importancia de su recogida en las primeras horas tras la muerte del animal para mantener su capacidad fecundante.

Los ovocitos fueron madurados in vitro y fecundados en laboratorio con los espermatozoides descongelados en un medio de cultivo específico. Los embriones resultantes se desarrollaron hasta el estadio de blastocisto y fueron posteriormente vitrificados antes de su transferencia.

El procedimiento se completó con la implantación de los embriones en cinco hembras receptoras, lo que permitió el desarrollo de las gestaciones y el nacimiento de tres crías. Dos de ellas, ambos machos, se encuentran en buen estado de salud, mientras que la tercera falleció poco después del parto por falta de ingesta de calostro.

Un avance para especies en riesgo de extinción

Según los investigadores, la técnica supone un avance significativo en la conservación genética, ya que permite generar una reserva completa de material reproductivo tanto de machos como de hembras. Hasta ahora, la criopreservación se limitaba principalmente al semen, lo que restringía las opciones de recuperación de especies.

El equipo subraya que este sistema podría aplicarse en programas de conservación de especies amenazadas, al permitir crear bancos de embriones capaces de reconstruir poblaciones completas en caso de desapariciones locales o catástrofes. Entre las posibles aplicaciones se incluye la protección de ungulados de montaña en peligro de extinción y la preservación de subespecies vulnerables por aislamiento genético, consanguinidad o brotes epidémicos, como el íbice etíope o el bucardo pirenaico.

2026-06-23T13:27:28+02:00
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