El cineasta Frederick Wiseman ha fallecido este lunes a los 96 años en Cambridge (Massachusetts), según ha anunciado su compañía Zipporah Films, con la que realizó sus 45 películas.
"Con gran tristeza anunciamos el fallecimiento pacífico de Frederick Wiseman, cineasta, productor y director de teatro. Tenía 96 años y consideraba Cambridge, Massachusetts, Northport, Maine y París, Francia como sus hogares. En lugar de flores, la familia y Zipporah Films solicitan amablemente que, en memoria de Frederick Wiseman, apoyen a su afiliada local de PBS o a una librería independiente", ha señalado el escrito publicado en la página web de Zipporah Films.
Legado
Durante casi seis décadas, prosigue el comunicado, Frederick Wiseman creó un cuerpo de trabajo sin igual, un registro cinematográfico barrido de las instituciones sociales contemporáneas y la experiencia humana ordinaria principalmente en los Estados Unidos y Francia.
Sus películas -desde 'Titicut Follies' (1967) a su trabajo más reciente, 'Menus-Plaisirs - Les Troisgros' (2023)- se celebran por su complejidad, poder narrativo y mirada humanista.
Frederick Wiseman.
Nacido en Boston, Massachusetts, en 1930, Frederick Wiseman se licenció en Williams College y en la Facultad de Derecho de Yale. Comenzó su carrera cinematográfica a mediados de la década de 1960 y rápidamente se consolidó como un artista ferozmente independiente dedicado a explorar los matices de la vida institucional, desafiando al público a formar sus propias interpretaciones. Su trabajo ha sido reconocido con numerosos galardones, incluido un Premio Oscar Honorífico por el conjunto de su obra y una beca MacArthur.
"Será profundamente extrañado por su familia, amigos, colegas y los innumerables cineastas y espectadores de todo el mundo cuyas vidas y perspectivas fueron moldeadas por su visión única", asegura el comunicado.
Entre su filmografía destaca 'City Hall' (2020), sobre el gobierno de la ciudad de Boston; 'Ex Libris' (2017), sobre la Biblioteca Pública de Nueva York; o 'In Jackson Heights' (2015), sobre un barrio del distrito neoyorquino de Queens. Al recoger el Oscar de Honor aseguró que hacer una película era una "aventura" y reconoció que "normalmente" no sabía nada del tema sobre el que iba a grabar antes de empezar. "Nunca empiezo con un punto de vista sobre el tema ni con una tesis que quiera demostrar. Tampoco investigo antes del rodaje. Normalmente no sé de antemano qué se va a rodar ni con qué me voy a topar en cualquier momento del día", indicó.