Gipuzkoa

Motos con historia por las carreteras de Urola Erdia

Azpeitia acogerá este domingo una concentración en la que se darán cita cerca de medio centenar de propietarios de motocicletas de las marcas Lambretta y Vespa
El azpeitiarra Juanjo Agirre, junto a las motos Lambretta que ha ido coleccionando a lo largo de los años . / Aitor

Los aficionados a las motos Lambretta y Vespa tienen la mirada puesta en Azpeitia, escenario, este próximo domingo, de una concentración en la que se van a dar cita cerca de medio centenar de estas scooters.

El encuentro se acompañará de un recorrido por diferentes localidades de Urola Erdia que permitirá a los motoristas disfrutar de unas monturas cargadas de historia que, a día de hoy, siguen teniendo una legión de seguidores.

Aficionados del País Vasco

El azpeitiarra Juanjo Agirre es uno de ellos. Poseedor de una bonita muestra de motos fabricadas por Lambretta, es el impulsor de una concentración en la que compartirán protagonismo motos de ambas marcas, como vienen haciendo desde el año 2012.

Tal y como señala Agirre, el encuentro reunirá a aficionados procedentes de Gipuzkoa, Bizkaia y Navarra que acudirán con sus motos a Azpeitia.

Entre ellos habrá motoristas de Donostia, Bilbao, Lasarte, Tolosa, Beasain, Villabona, Ermua, Eibar, Elgeta o Ancín, entre otros lugares.

Recorrido por Urola Erdia

El programa comenzará con la concentración en la plaza de Azpeitia.

Tras formalizar las inscripciones, se llevará a cabo una ruta por Errezil y Bidania para continuar hacia Beizama, donde efectuarán una parada para reponer fuerzas.

Después retomarán la marcha hacia Nuarbe y regresarán a Azpeitia.

La jornada concluirá con un txikiteo y una comida en Baigera, momento para compartir impresiones sobre la excursión y continuar, quizá, con el eterno debate entre defensores de Lambretta y Vespa.

Joyas del motor

Los que se den cita en la plaza de Azpeitia el domingo disfrutarán de auténticas joyas del motor, reflejo de un tiempo en el que estos vehículos eran fundamentales en el transporte diario.

Hoy, sin embargo, su papel es otro. Han pasado a convertirse en objetos de coleccionismo para nostálgicos del motor que disfrutan conduciendo estas motos por el mero placer de hacerlo.

Concentraciones como las que impulsa Juanjo Agirre en Azpeitia son una muestra de ello.

De motos de gran cilindrada a scooters

Este azpeitiarra participa activamente en su organización aunque, curiosamente, reconoce que no ha sido siempre un fan de las scooters.

Sus miras estaban puestas en el pasado en las motos de gran cilindrada.

Montado sobre ellas cubrió infinidad de kilómetros y completó viajes que le llevaron a visitar distintos lugares de Europa. Sin embargo, un problema de visión le obligó a dejarlas a un lado, abriendo paso a la que sería su nueva afición: las motos Lambretta.

Un inicio casual

“Llegué a este mundo por casualidad. De hecho, yo había sido muy crítico con las scooters y nunca había pensado en tener una. En 2002, un amigo de Orio me dijo que tenía una Lambretta 125LD del año 1966 guardada en Aginaga que me podría interesar. Llevaba años parada y era poco más que un montón de hierros. Me la ofreció a buen precio, acepté, la cargué en la furgoneta y terminé trayéndola a Azpeitia”, recuerda Agirre.

Aquel viaje fue, en la práctica, un retorno a casa, tanto para Agirre como para la propia moto, ya que durante años había circulado por las calles de Azpeitia y su entorno.

“La moto había sido propiedad de don Juan Orbegozo, un cura de Aia que durante años ejerció como sacerdote en Azpeitia. Le gustaba conducir en moto y no era extraño verle circular por las calles y carreteras del entorno de la localidad montado en ella, ataviado con la sotana”.

Primera concentración

Una vez en casa, tocó desmontarla, limpiarla, pintarla y acondicionar el motor para devolverla a la carretera.

Dos años después, la moto no solo estaba en marcha, sino que Agirre se animó a participar con ella en una concentración de motos Lambretta.

Desde entonces, la colección ha ido creciendo. Hoy en día es Agirre propietario de cinco motos de la misma marca que guarda en un local de Azpeitia.

Un viaje por la historia

La colección es un recorrido por la historia de esta moto, ya que abarca desde una Lambretta D125 (1955), conocida como "El Patinete" por la aparente fragilidad de su estructura, hasta una Lambretta Orbar de 200cc, modelo Lince (1985), una de las últimas fabricadas en la planta de Amurrio.

Además de ellas, Agirre ha recuperado la Lambretta 125LD (1955) con la que inició la colección, una Lambretta LI serie 2 (1963) y una Lambreta LI serie 3 (1966).

Lambretta y Eibar

Lambretta es una marca estrechamente ligada al País Vasco. La política de expansión de la firma italiana le llevó a abrir plantas en diferentes países de Europa, una de las cuales se instaló en Eibar en el año 1954.

“Al principio se dedicaban al montaje de las motos con las piezas que recibían, pero luego pasaron a hacerse cargo de todo el proceso, desde la fabricación de las piezas hasta el montaje. Así se mantuvieron hasta comienzos de los años 80, momento en el que se cerró la planta”, indica Agirre, buen conocedor de la historia de la empresa eibarresa.

Este vínculo con Eibar puede explicar en buena medida la razón de que todas las motos propiedad de Agirre estén matriculadas en Gipuzkoa, como acreditan las letras SS que las identifican.

En moto por el circuito de Monza

La pasión por las Lambretta también ha llevado a Juanjo Agirre a viajar fuera de Euskadi.

En 2017 participó en la EuroLambretta celebrada en Italia con motivo del 70 aniversario de la marca fundada por Innocenti en 1947.

Más de mil propietarios de motos Lambretta acudieron a la cita para vivir una experiencia que tuvo uno de sus momentos más destacados cuando se les dio la oportunidad de circular por el mítico circuito de Monza.

De aquel día guarda la placa que les dieron por sumarse al encuentro y que hoy luce la moto con la que viajó a Italia.

Esa y otras motos serán protagonistas de una cita en Azpeitia en la que las Lambretta y las Vespa volverán a tomar las carreteras de Urola Erdia, recordando unos tiempos en los que fueron elementos clave del transporte antes de ser desbancadas por el coche.

22/05/2026