Juanma Moreno volverá a ser por tercera vez presidente de la Junta de Andalucía mes y medio después de las elecciones autonómicas del pasado 17 de mayo tras haber alcanzado finalmente un acuerdo con Vox, que allana la investidura por tercera vez del líder popular como presidente de la Junta de Andalucía.
El acuerdo tendrá una parte programática, en la que Vox ha exigido la inclusión de la prioridad nacional para el acceso a las ayudas y servicios públicos, y otra en la que se fijará la participación del partido de Santiago Abascal en el nuevo Ejecutivo.
Será un gobierno de coalición que solo contará con un miembro del partido de Abascal con rango de vicepresidencia, que contempla las áreas de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local que asumirá Manuel Gavira en virtud del "acuerdo de gobierno y estabilidad" para Andalucía firmado con el PP. El acuerdo también garantiza la aprobación de cuatro presupuestos.
Senadores
El acuerdo incluye también que Vox podrá designar a uno de los cinco senadores de representación autonómica que corresponden al PP y tendrá asimismo la Vicepresidencia de la Mesa del Parlamento de Andalucía.
Moreno llegó a calificar la prioridad nacional de "eslogan electoral", pero finalmente ha tenido que ceder para asegurar la investidura, aceptando las directrices que el PP estatal ha impuesto en Extremadura, Aragón y Castilla-La Mancha. Y ha maquillado el sapo disfrazándola bajo el mantra del "arraigo" personal al territorio.
Desde la perspectiva de Vox, la prioridad nacional se traduce en que las prestaciones y ayudas públicas beneficien antes a los ciudadanos españoles que a los inmigrantes.
El pacto supone un cambio significativo respecto a la legislatura anterior, en la que Moreno gobernó con mayoría absoluta sin depender de ningún socio. En esta ocasión, el líder popular deberá compartir el Ejecutivo con Vox.
Gobierno de coalición
El acuerdo supone un giro de gran calado político al confirmar la formación de un gobierno de coalición entre ambas formaciones, una posibilidad que el Partido Popular había tratado de evitar durante las últimas semanas defendiendo públicamente otras fórmulas de colaboración parlamentaria.
Con los 53 diputados del PP y los 15 de Vox, el futuro Ejecutivo contará con una mayoría absoluta de 68 escaños (sobre un total de 109 asientos en el Parlamento de Andalucía), una cifra que ambas formaciones presentan como la mayor mayoría parlamentaria que ha sustentado a un gobierno andaluz desde el inicio de la autonomía.
Durante la campaña para las elecciones andaluzas, Moreno defendió que su proyecto pasaba por gobernar en solitario y evitar el "lío" de pactar con Vox, algo que no ha podido evitar tras el resultado de los comicios del 17 de mayo, en los que el PP se quedó a dos escaños de la mayoría absoluta.
150 puntos programáticos
El acuerdo contiene 150 puntos programáticos en 60 páginas que Moreno ha calificado de "justo" y "legal" y ha dicho que busca "crear progreso" en Andalucía gracias a un texto "potente, minucioso, sereno y sensato".
El presidente de la Junta en funciones ha reconocido que las urnas arrojaron una mayoría insuficiente el pasado 17 de mayo para el PP y "sin mayoría no se puede gobernar" porque "no hay estabilidad".
El líder del PP ha añadido que ambos partidos han hecho un esfuerzo para llegar a este acuerdo, que no es de investidura sino de legislatura, y contiene el compromiso por ambas partes de aprobar los presupuestos para Andalucía de los próximos cuatro años.